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Los Cristianismos Derrotados de Antonio Piñero, un libro que creo interesante para todos aquellos que quieran iniciarse seriamente en la historia de la religión cristiana.

Hoy quiero presentaros un libro que creo imprescindible para entender de un modo simple y claro como fue el cristianismo en sus primeros momentos desde el punto de vista histórico, lejos del mito y la leyenda que ha llegado después de 20 siglos hasta nuestros días.

El Cristianismo es un movimiento en sus orígenes filosófico-religioso que tuvo muchas corrientes y muchas filosofías, muchas veces contrapuestas y contradictorias, por eso el catedrático de Filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid y experto en cristianismo primitivo, el Sr. Antonio Piñero lo explica muy bien de una manera sencilla y a la par concisa en el libro “Los Cristianismos Derrotados”.

Por ello me he permitido el transcribir la introducción del mismo, porque es un resumen preciso de los orígenes del cristianismo que creo podrá resultar muy interesante a la hora de ver la religión desde otro punto de vista, el histórico, por eso animo a la gente que esté interesada en este tema adquiera este libro o en su defecto, libros de este y otros autores que son eminencias en la materia, y así poder entender muchas de las preguntas que uno se hace cuando estudia el cristianismo desde el punto de vista de la fe.

Introducción del Sr. Piñero.

Antonio Piñero, catedrático y experto en cristianismo primitivo nos adentra dentro de este interesante mundo de una manera clara y sencilla.

Estamos acostumbrados a hablar de cristianismos, en singular, cuando nos referimos a la religión dominante del hemisferio occidental. Sin embargo, sería mucho más apropiado utilizar este vocablo en plural, “cristianismos”, tanto en nuestro tiempo como en la Antigüedad. Según estimaciones competentes, existen en el día de hoy más de quinientas confesiones  y denominaciones cristianas, y todas creen ser fieles seguidoras del mensaje de Jesús. No tan numeroso como hoy día, pero sí en mayor proporción de lo que creemos o imaginamos, el cristianismo antiguo era también muy variado.

Nos cuentan los Hechos de los Apóstoles en su capítulo 6 que nada más iniciarse la andadura de los seguidores de Jesús hubo una notable división en la comunidad cristiana de Jerusalén (la única por el momento) que partió al grupo de creyentes en dos mitades desiguales, los “hebreos”, judíos cristianos que habían nacido en Israel y cuya lengua materna era el arameo, y los “helenistas”, judíos cristianos, normalmente nacidos fuera de Israel, que se habían trasladado a vivir a Jerusalén, y cuya lengua materna era el griego. La división fue muy fuerte, tanto en el terreno de las ideas como en lo social, y tuvo enormes consecuencias para el futuro.

Cuando el cristianismo se asentó suficientemente en el Imperio romano (unos doscientos años después de la muerte de Jesús), un observador imparcial que se paseara entre los cristianos podría constatar entre ellos una gran unidad, cierto, pero también la existencia de bastantes grupos diferentes al ortodoxo o mayoritario. A vista de pájaro, serían más o menos los siguientes:

  • Cristianos que negaban que Jesús fuera Dios: ebionitas y nazarenos.
  • Cristianos que negaban a Pablo de Tarso y su doctrina, al que denominaban falso profeta y traidor a Jesús y a la ley de Moisés.
  • Cristianos proféticos en los que la comunidad era regida no por obispos y presbíteros, sino por profetas: montanistas y gnósticos del siglo II.
  • Cristianos que negaban la validez, la verdad o la inerrancia de las escrituras sagradas: Marción, pseudoclementinas, ciertos gnósticos testimoniados sobre todo en los textos de Nag Hammadi.
  • Cristianos que negaban la encarnación verdadera de Jesús: docetas, grupos que están detrás de los Hechos apócrifos de los Apóstoles.

Esta variedad de cristianismos no significaba aún necesariamente “herejía” en el pleno sentido moderno, pues las líneas de demarcación no estaban en esos momentos nítidamente marcadas. La diversidad de cristianismos continúa con cierta fuerza hasta bien entrado el siglo V, apagándose un tanto en la Edad Media para luego resurgir fuertemente con la Reforma protestante.


La Creación

Una introducción creo que muy acertada que solamente nos muestra lo interesante que puede resultar este libro, donde nos explica claramente como se creó la idea ortodoxa católica que “disfrutamos” a día de hoy, un proceso largo que duró desde el siglo II hasta el siglo XII.

El libro se titula “cristianismos derrotados”, fagocitados por el grupo dominante y de los cuales solamente quedan resquicios históricos, ya que el grupo “ganador” se dedico en el transcurso de los siglos ha hacer que se olvidaran o simplemente inventarse leyendas y cuentos para desprestigiar otras creencias, otras fuentes que a priori podrían ser tan válidas y dignas como la corriente ganadora.

Pericogonoperro.

8 Responses to “Los Cristianismos Derrotados”

  1. esteban dice:

    Hombre, el libro puede ser interesante para conocer las diversas facciones que aparecieron dentro del cristianismo, pero en lo que a mi respecta (y supongo que para la mayoría de creyentes en Dios y en el cristianismo) la versión que sobrevivió al resto, tal como nos ha llegado hasta hoy mediante los textos sagrados, no puede ser otra que la que Dios quiso. Esto que digo es por supuesto un dogma de fé, pero en los asuntos de fé creo yo que aunque algunos dogmas son más discutibles, este en particular no tiene discusión posible: si realmente existe un Dios único y todopoderoso, cosa que yo,como millones de personas creemos, no iba a permitir de ninguna manera que llegase a dominar ninguna versión falsa del cristianismo. En mi opinión, por lo tanto, las otras versiones son todas falsas.
    Y aunque hoy particularmente aún existen dos grandes excisiones dentro del cristianismo: la protestante o luterana y la ortodoxa, al menos conservan en común la fé en Jesucristo y los textos sagrados.
    Los testigos de Jehová se parece en mi opinión más a una secta que a una excisión del cristianismo, no se si es cierto, pero parece ser por ejemplo que sus biblias tienen títulos y pasajes distintos al resto, la verdad es que tendría que verificarlo personalmente, pero de ser cierto, me parece muy grave.

  2. enlamadrugada dice:

    Esteban… Si Dios todopoderoso no quería a las facciones del Cristianismo que aniquilaron despues del concilio de Nicea, y por eso no sobrevivieron, ¿como es posible, según tu argumentación, que otras religiones con otros dioses hayan sobrevivido?

  3. esteban dice:

    Hola enlamadrugada,
    trataré de responder a tan difícil pregunta.

    Bueno, de hecho religiones con “otros dioses” quedan (sinó me olvido ahora mismo de alguna) únicamente el judaismo, el hinduismo y el Islám.

    El judaismo es la 1ª religión monoteista por excelencia. En sus escritos sagrados también se apoya el cristianismo, que no es en mi opinión sinó un paso clave dado por el Dios judeo-cristiano único y verdadero, para aproximarse a los que creen en Él de una forma más dulce/humana, y que estos (y los que no cren aún) se aproximen a Él a su véz, para conocerle.

    Sobre el hinduismo, decir que en mi opinión es todo un cachondeo de dioses, a veces de aspecto siniestro y misterioso (me temo el porqué), que detentan muy diversos poderes y estatus y que no resultan nunca beneficiosos para el bienestar de sus “adoradores”: basta con echarle un vistazo a la India (como su zona máxima de influencia) y ver lo bién que está y… si no recuerdo mal, por poner sólo un ejemplo, hace aprox. 3 o 4 años, y justo al día siguiente de que muchos hinduistas se bañaran en el Ganges para adorar a sus dioses (o algo así) se dió un terremoto impresionante en esa zona que mató a unos cuantos miles. Revísalo si quieres para ver si me he pasado o nó.

    Sobre el Islám: no es una religión de un dios justo, único y todopoderoso, sinó otra religión monoteista inventada por el demonio para hacer frente al cristianismo hasta el fín del mundo (de este mundo, ojo). Siempre ha estado enfrentada y siempre lo estará.
    Supongo que no es necesario decir que mi opinión es compartida por muchos, incluido por ejemplo el famoso escritor árabe Shalman Rhusdie no se si lo he escrito bién) y su obra magna “Los versículos satánicos”.
    Sobre este asunto he escrito recientemente un comentario en el blog de Rubiales, a raíz de un artículo de los más recientes (pero cuyo nombre no recuerdo ahora), que trata sobre la nueva creación de un partido islamista. Si quieres léelo, a ver que te parece.

    Vale, aún no he respondido a tu pregunta. Ahorita mismo respondo:

    Las versiones que diferían sustanciosamente del cristianismo original no han sobrevivido (y en esto podríamos hasta estar de acuerdo), porqué la palabra de Dios, debía al menos llegar INTACTA a todos sus posibles lectores durante todo el tiempo posible, o sea, durante siempre. Y no sólo mediante los textos, porqué la Iglesia (aunque posteriormente metió la pata hasta el extremo con muchas de sus decisiones), también debía ser “la piedra angular del templo” y con ello, un medio primordial de la propagación de la palabra de Dios y la de Jesucristo, que son (para los creyentes) una misma cosa.

    El judaismo es obvio que ha sobrevivido porqué sus textos sagrados son la ley y la palabra de Dios. Que luego el judaismo no tuviese en cuenta a Jesucristo no significa que Dios vaya a ir contra Él mismo, contra su palabra y sus mandamientos, pero si que pasará factura por no haberla/os atendido.

    Y para finalizar, esto será casi con toda seguridad lo más polémico, complejo y desconocido de todo lo que he dicho:
    El hinduismo y el islamismo han sobrevivido posiblemente (no estoy seguro del todo, ojo) porque en una especie de “pulso” (de gran altura) en cuanto a la forma de hacer y de pensar que mantienen Dios y el demonio respecto a unas supuestas acusaciones proferidas por el segundo hacia el primero, Dios permite al demonio que este actúe, y le da libertad de acción a gran escala (hasta cierto punto, porque proteje a los suyos y a todo los que practican la justicia) puesto que parece ser que las acusaciones más importantes del demonio contra Dios eran de despotismo, tiranía, etc…

    Y el demonio, que es extremadamente inteligente (aunque la inteligencia la utilice sólo para el mal), dispone, claro está, de esa libertad de acción hasta lo máximo que puede y, no contento con la acción de su ejército y de la enorme confusión que ha creado sobre latierra con… ¡el hinduismo! (por ejemplo), y viendo a se véz que Dios replicaba con fuerza para poner orden sobre todo nuestro mundo, enviando a su hijo Jesucristo, decide (al darse cuenta de que el cristianismo le come el terreno rápidamente), crear una nueva religión monoteista (la suya claro está). Y…
    ¡La que ha liado! :twisted:

    ¡Uf!. Me ha dado mucha faena el comentario, sobre todo la parte final, así que la próxima véz trataré de evitar ciertas preguntas no metiendo mi naríz en ciertos temas. :mrgreen:

    Un cordial saludo.

    • pericogonoperro dice:

      Primeramente decir que los temas religiosos no los trato, sino que simplemente hablo de la historia de las religiones, en este caso la cristiana que es la que mejor conozco muchas veces desconocida por los propios “adictos a la fe”.

      Hablar de religión y filosofía me niego, más que otra cosa porque es como intentar discutir con otra persona sobre si el color verde es o no bonito, por muchos argumentos, por muchas “historias” que se cuenten en uno u otro sentido, es una cuestión de cada uno, de “fe” como se suele decir.

      Eso si, yo lucharé contra la mentira de cualquier religión, y me da igual cual sea que intente IMPONERME sus normas, ya que mi estudio de las religiones (todas) me ha llevado a la conclusión (personal por supuesto) que hay demasiado factor “humano” y muy poco factor “divino” y siempre han sido utilizadas como método de control de masas más que con otro fin.

      Saludos.

  4. esteban dice:

    Bueno, lo que dices es bastante sensato, esto ya es filosofía y mística, pero claro, aunque no se puede probar científicamente lo que dije, como me veía capáz de responder a la pregunta que me formuló tu mujer (mi sudor me ha costado), pués lo hice como bién pude.
    No obstante el factor divino te garantizo (me creas o nó) que existe.
    ¡No te enfades hombre!

    Saludos.

    • pericogonoperro dice:

      Tranquilo hombre si no me enfado… simplemente que para hablar de determinados temas es mejor hacerlos en “petit comité” ya que hay gente que, cuando le tocas la creencia te lapida en plaza pública, sino fíjate en los “ayatolas”, así que por eso solo me agarro al hecho histórico.

      Con respeto al tema filosófico y religioso podría hablar mucho y tendido, es más, me considero un pequeño experto (muy pequeño que conste) pero me he dado cuenta que a mucha gente molesta cuando intentas dialogar sobre sus creencias (muchas veces basadas en falsas interpretaciones) se te echan encima y lo dicho, ellos si que agarran la primera piedra y te la tiran aunque estén hasta arriba de pecados…

      Lo dicho, lo mejor es que cada uno estudie (si quiere), y llegue a sus propias conclusiones, pero es una pena que exista mucho “religioso de boquilla” de misa todos los días pero luego escupen a la cara al pobre que mendiga en la puerta de la iglesia, o protectores a ultranzas del sagrado matrimonio pero se van todos los fines de semana de putas porque luego se confiesan y ya está, sin entender que es la confesión y como funciona, seguro que muchos de esos no saben que según dicta la santa madre iglesia, si tu confiesas un pecado es con arrepentimiento (acto de contrición) y con la promesa de no volver a repetirlo, si te confiesas pero pensando que al día siguiente te vuelves a ir de putas, la confesión anterior no es válida, y por tanto si te mueres te vas de cabeza con el señor de los cuernos y rabo.

      Este es un pequeño ejemplo de lo que digo con eso de “estudiar” la religión que uno profesa, y no ser simplemente un “zombie” del costumbrismo y hacer las cosas, y tener fe simplemente porque es “lo correcto”…

      … Y ya con esto he hablado demasiado de religión y seguro que alguno ya está cogiendo una piedra.

      Saludos.

  5. esteban dice:

    Muy sensato lo que has dicho.
    Cierto que estos temas es mejor citarlos en privado, porque pueden ser como una bomba o peor, pero me hizo gracia comentar algo sobre el cristianismo, porque me había quedado a las puertas (o con las ganas) en alguna ocasión de comentar alguno de tus artículos, pero precisamente lo dejé estar entonces para no liar una “pajarraca” de discusión inacababable con otros que pudiesen leerlo, o contigo mismo, y cómo nó, porque escribir sobre estas cosas entiendo yo que da una faena extra, porque incluso cuando sabes lo que tienes que decir, cuesta muchísimo expresarlo adecuadamente. Lo que sucede también es que soy bastante amante de la polémica. La primera polémica la creé yo (lo reconozco), al descartar a las facciones cristianas que no habían sobrevivido a la actual. Y luego, como me pareció (ojo que lo digo cariñosamente) que la pregunta de tu mujer tenía un tono algo desafiante (pero no con mala intención ojito), pués pensé 1º que debía responderla, luego si podía responderla, y una véz creí que sí (aunque sabía que podía montarla muy gorda), me armé de paciencia y traté de responderla como mejor pude, aunque podría ser también que la respuesta no sea la correcta aunque yo crea que es la correcta, ojo. Y bueno, lo dejo estar porque supongo que esto ya aburre un poquito, pero no quería dejar pasar estos detalles.

    Un saludo cordial para los dos.

    • enlamadrugada dice:

      Por alusiones… Esteban, ya sabes que este es un foro libre, cada cual puede expresar su opinión desde el respeto a los demás y la buena educación. Lo único, sin entrar en polémica, que te digo es que mi pregunta fue al quid de la cuestión, porque yo soy Cristiana convencida del mensaje de Jesús, y por ello, desde mi particular punto de vista como cristiana lo pregunté. Nosotros estudiamos la historia del Cristianismo porque nos atañe profundamente, no somos ateos.
      Pero yo considero que Dios no tiene porque castigarme porque no siga las reglas católicas, o porque crea que los gnósticos deberían haber sido incorporados y no excluidos y eliminados. No digamos los protestantes. Yo los respeto, no puedo decir que Dios no los quiera porque no sean católicos.
      Entiéndeme, mi pregunta iba dirigida en ese sentido y no en el de la polémica que buscaría un ateo.

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