Feed on
Posts
Comments
Si hacienda vigilara más a estas fortunas que al ciudadano medio, otro gallo nos cantaría

Si Hacienda vigilara más a estas fortunas que al ciudadano medio, otro gallo nos cantaría (chiste sobre el Pocero y la burbuja inmobiliaria)

Yo soy una asidua cliente del banco, vamos a llamar X, tengo un pequeño negocio que no va demasiado bien debido a esta crisis del demonio, pero nos va dando para ir tirando, llegar como se pueda a final de mes y dar de comer a mis hijos.

Hace casi 10 años el banco me dio una de esas tarjetas de crédito de las cuales ya sabéis, de cada compra que haces te dan una serie de puntos que luego puedes canjear por regalos, pero que el truco consiste en que para llevarte algo de valor, por ejemplo una televisión o un equipo de música, necesitas tantísimos puntos que ni en tres vidas gastando como loca logras conseguirlos.

Pero bueno, como la venía utilizando durante tantos años, la verdad es que tenía acumulada una gran cantidad de puntos, no para conseguir un coche o un yate, pero si para un par de chorraditas que para la cocina de casa, me podían hacer un apaño, y mira, como es gratis, pues quien le dice que no, a caballo regalado…

Y nada, ingenua de mí solicite en mi sucursal el canjeo de estos puntos por ese maravilloso regalo, que si lo hubiera comprado en la tienda de la esquina no me hubiera salido más caro de 60€, y bueno aunque no era de excelente calidad, pues eso, que a caballo regalado no le vamos a hacer ascos.

Pero cual fue mi sorpresa cuando al día siguiente veo en el extracto de mi cartilla que me habían cobrado 20€, rauda fui al banco para que me explicasen que era ese cargo, y me dijeron que los regalos que me había llevado, que había que pagar a hacienda.

Yo no entiendo si el abuso fue del banco o de hacienda, pero yo entiendo que un regalo es un regalo y no hay que pagar nada, pero ya sabemos que los perros cancerberos de hacienda están ahí, para expoliar el más mínimo movimiento del ciudadano medio para sangrarle hasta el último euro.

Si pusieran el mismo empeño en controlar las grandes fortunas, otro gallo cantaría, pero es más fácil el control del asalariado, que a la postre está controlado informáticamente con su nómina y no tiene manera de escaparse, que no estos grandes “poceros” cuyas fortunas andan en inversiones y triquiñuelas indescifrables para evadir su pago de impuestos.

Marga A.C. (Colaboradora de  la Casa del Arce Rojo)

3 Responses to “El abuso de Hacienda”

  1. Lothar dice:

    El timo de las ollas:

    De cómo un banco gana 250.000 euros con 50 ollas express.

    Gran oferta: 4000 euros a un año en plazo fijo, le regalamos una fantástica olla express. El rendimiento bruto en intereses es la olla en especie (por lo tanto, se retendrá el 18% de su contravalor al liquidar el depósito). Cada olla le cuesta al banco 20 euros (economías de escala). 50 viejitas se apuntan, para aprovechar la olla nueva, el banco ha recaudado 200.000 euros. No está mal, no?? Atraer, aunque sea transitoriamente, 200.000 euros invirtiendo 1000…

    Pedrito y Natalia son dos jóvenes que se quieren comprar un piso par tener su nidito. Como sólo tienen media perra gorda, van al banco. Presentan la operación y el banco les aprueba. 200.000 euros. Por esos 200.000 euros pagan 1070 euros al mes durante 35 años. Recaudación total: 450000 (200 cap + 250 int)

    El banco declara que el valor de las ollas es de 60 euros (para cuadrar 4000 x 1,5% TIN), con lo cual, ya gana 40 euros por olla, o lo qu es lo mismo, pasado un año, invertidos 1000 euros, y declarados 3000, ya hay un desfase de 2000 eurso extra sólo con las ollas. Si el banco en la contabilidad las facturase como el contravalor , tendríamos que para abonar 3000 euros, sólo ha gastado 1000. Es decir, 2000 euros se quedan de premio para la entidad.

    Pero ya ha podido pagar el piso (y tomarlo en prenda) de nuestra sufrida pareja. Como pasa a ser un activo potencial ese piso, el banco puede destinar los 200000 euros de su propia tesorería (otra fuente de activos) a liquidar los depósitos a las viejitas. O eso, o invertir en un juegod e albornoces portugueses de 10 euros coste y valor 50 euros para renovar los depósitos de las ingenuas viejitas. Y así, perpetuum mobile. El banco ha recaudado 250.000 euros en intereses durante 35 años (en un esquema francés de amortización es realizable que recaude dos tercios de esa cantidad en el primer tercio de préstamo) a costa de encasquetar menaje a las “viejas”.

    Esto es especialmente pernicioso porque me parece una fuente de competencia desleal, ya que al final, con independencia de que la viejita necesitase o no la olla o el albornoz, se está quitando de la posible venta a un profesional que venda ollas y albornoces, restándole volumen de clientes, fondo de negocio, etc. Ya que él podría comprar las ollas por 25 euros, venderlas por 40 euros, y quedarse 8 euros por olla una cez que ha descontado los diferentes impuestos que gravan su actividad…

    Por eso desaconsejo siempre que los intereses de los depósitos se paguen en especie. A cada cual lo suyo, el banco a prestar tela y pagar intereses, y el ferretero a vender ollas. Porque auqnue el banco “venda” ollas, sé que el ferretero no da préstamos…

  2. Lothar… permítime que me ría por no llorar, parece de chiste, un cuento de trileros… y como en los timos, el timado (me incluyo también) se cree que es un chollete lo que se ha encontrado y resulta que le están tomando el pelo…

    Lo has explicado muy bien, y efectivamente, “zapatero a tus zapatos”, así que a partir de ahora a exigir nuestro dinerito, que el albornoz ya nos lo compraremos nosotros…

    En fin, vivir para ver…

  3. Lothar dice:

    Yo generalmente, lo normal es que el saldo con el banco es que le deba dinero. No que me deba dinero a mi. Con lo cual, el banco gana con la actividad de prestar dinero a un interés X. Y los regalos que me da, no serán por depósitos a plazo ni nada similar, sino a lo sumo por puntos derivados de usar tarjetas, etc (la plancha de cocina tengo por ese sistema).

Leave a Reply to Lothar