
¿Quién se encarga de poner las señales de limitación de velocidad en las obras? está claro que los mismos obreros, es la única explicación para que de repente te encuentres una limitación de 20 en mitad de una autovía o una limitación de 80 debajo de una señal fija que limita a 70. ¿Y que hacer ante una señal absurda de estas? con la caza de brujas con los radares como para arriesgarse.
linea
En esta plena oleada de represión por parte de la DGT en nuestras carreteras, en donde ya sabemos que la mayoría de los accidentes los quieren siempre justificar por la vía del exceso de velocidad, ha llegado hasta La Casa del Arce Rojo un caso que hace que nos planteemos si verdaderamente nos encontramos en un país de libertad o en una república bananera de represión.
Para poneros a todos en antecedentes decir que la Nacional 1, la carretera que une Madrid con Burgos (y que debería unir con Santander, pero parece ser que nuestros políticos quieren que los Madrileños, el tren y todo vayan al norte pasando por Valladolid, como el Pisuerga) se encuentra en obras. La carretera cuyo estado de conservación era lamentable está siendo nuevamente asfaltada en su totalidad y eso conlleva gran esfuerzo, dinero y sobre todo molestias al conductor.

La propaganda Stalinista de la DGT quiere hacer creer que todo conductor que piense por si mismo es un loco que quiere hacerse "el Fernando Alonso" poniendo en peligro a todos, y eso es absolutamente falso, es un lavado de cerebro para que, aborregados, admitamos el estado de represión de las carreteras con alegría y una sonrisa en la boca, sonrisa que es diluida cuando uno es objeto de una multa injusta, exceso de velocidad no cometido, hablar por un móvil inexistente o simplemente haber aparcado en doble fila en un pueblo donde nunca hemos estado.
Estos tramos en obras son grandes zonas pintadas de amarillo (zonas que pueden abarcar varios kilómetros, incluso algunos hasta 10 kilómetros o más) donde en muchas ocasiones lo único que han hecho es simplemente eso, pintarlas de amarillo porque aún no se ha iniciado ningún tipo de trabajo, o simplemente hay un par de obreros fuera de la calzada haciendo vaya usted a saber que, pero el iluminati de turno ha limitado todas estas zonas con una grandísima señal de 60Km/h.
Está claro que cuando vas por tu autovía a 120Km/h y te encuentras con esto lo primero que haces es soltar el acelerador y perder velocidad… 100….80…. pero claro, también te das cuenta (porque tienes cerebro e inteligencia) que ir a 60 es poco más que ir estorbando, y eso fue lo que le pasó a un conductor que intentó ser “buen conductor”.
En una zona donde se había pintado una raya amarilla continua (es decir, no puedes cambiarte de carril), un señor ya entrado en años puso su automóvil a 60 y creó una caravana de esas que hacen historia, un montón de camiones detrás bocina en mano desesperados de ver como sus monstruos rodantes se quedaban medio clavados, como la zona de “presunta obra” no se terminaba nunca (y digo presunta porque como ya he dicho, la única diferencia con la “No obra” era una raya amarilla pintada en el suelo, pero en realidad este señor solamente estaba cumpliendo las normas de tráfico, y si la señal dice 60 pues 60, y su hubiera dicho 20, pues a 20, ya que la DGT ha creado un estado en nuestras carreteras en donde el cerebro está prohibido usarlo, y solamente hay que hacer caso total a lo que en las carreteras se ponga, sea o no justo.
linea

En una obra te puedes encontrar las señales más disparatadas, si no las cumples y utilizas tu cerebro malo, te pueden multar por exceso de velocidad, si las cumples malo también, te pueden multar por dios sabe que motivo. La represión consiste no en multar mucho, sino en multar injustamente.
linea
Hasta aquí solamente sería un caso, como otros miles en donde los “asesinos que solo pensamos en correr” nos metemos con los límites de velocidad, mucho borrego daría la razón a nuestro querido buen conductor y el debate giraría en torno a lo de siempre, velocidad si o velocidad no, pero este no es el caso.
Date que por allí pasara una pareja de la Guardia Civil y al ver semejante caravana pusieran las sirenas y parasen al buen conductor, recriminándole por su baja velocidad, este alegaba que había una señal de límite de velocidad que marcaba 60 y que él lo único que hacía era respetarla a rajatabla, el agente, con la amabilidad que caracterizan a algunos números de la benemérita poco más que le dijo que “los límites de velocidad en las obras son orientativos, y que no podía ir tan despacio provocando la caravana que estaba provocando, y que podía darse con un cantito en los dientes de que no le multaran”.
La cuestión es que este hombre, ¿Qué va a pensar? Pues que no sabe a que velocidad puede ir, porque si luego detrás de una piedra de obra estos mismos agentes ponen un radar ¿a que velocidad lo van a tarar? Está claro, vivimos en un estado de represión en nuestras carreteras que ya uno no sabe ni que hacer.
Para terminar hay muchos que alegan que el tema de la represión es una bobada, que mire usted que a mi no me ha tocado porque respeto las señales, y me parece muy bien, pero a estas personas solo decirles que si no ven la represión es que aún no les ha tocado la china de la injusticia, el radar mal tarado, el Guardia Civil que les denuncia por algo que no han hecho, el ayuntamiento de un pueblo que no han ido nunca con una multa de aparcamiento… entonces veremos que opinan, porque está claro, cuando existen millones y millones de conductores, el porcentaje de expoliación no puede llegar a todos, pero por desgracia, y cada vez con más asiduidad, llegan a más y más conductores que, como este conductor, son “Buenos Conductores”.
Pericogonoperro.



















Queda claro una véz más que la DGT la ha “cagado” con esta manía que tienen de “la velocidad máxima a rajatabla”. Han convertido nuestras carreteras en un auténtico coñazo para la mayoría de conductores, donde ya no sabe uno ni como coño conducir, si respetando los límites de velocidad y entorpeciendo el tráfico, o sobrepasando los límites legales y exponiéndose de esta forma a la multa y el dinero fácil, con unos límites de velocidad que son absurdos en la mayoría de los casos, y con un claro afán recaudatorio a costa de sus dichosos rádares.
Si quieren perseguir al delincuente de la carretera que hagan lo que se hacía antes, multar al que se pasaba las normas y los límites de verdad, es decir AL QUE SE PASABA LAS NORMAS DEL SENTIDO COMÚN POR LAS NARICES EN LA CARRETERA. Y que dejen las carreteras como estaban antes de todo este despropósito, porque empiezo a pensar que, con esta pandilla de politicastros que nos desgobiernan, cualquier tiempo pasado fué mejor. Y no es broma.
Fíjense Uds. hasta donde ha llegado el absurdo de toda esta estúpida parafernalia, que de seguir así pronto nos comenzaremos a encontrar la mayoría en la carretera con esas auténticas procesiones de coches “al paso de la tortuga coja”, que esto ya NI ES CONDUCIR NI ES NADA, sinó perder el tiempo y hacer el memo.
Y eso precisamente es lo que tenemos “enchufado” en un organismo de la importancia de la DGT, una pandilla de memos tan grandes como la catedral de Burgos. A ver si el que viene luego arregla todo esto, o se aprovecha aún más de esta -repito- caótica y absurda situación.
Saludos a todos.
Con el lema “todo por recaudar” se está llegando al absurdo, simplemente porque si de verdad (y solo hay que ver las carreteras) los conductores cada vez respetan más las leyes de tráfico, no puede la DGT EXIGIR a la Guardia Civil que multe más en un afán recaudatorio sin precedentes. Por ello nos encontramos casos como este, donde chocan frontalmente el sentido común (un límite absurdo excesivamente bajo) con el afán recaudatorio (se ponen límites absurdos muchas veces para que la gente no los respete y de esta forma multar y recaudar).
Los limites de velocidad en las obras son orientativos, es decir, orientan para recaudar mejor, ya…
Orientativos, sí, sí.
Yo ya no me arriesgo, y seré un “borrego” pero si en una obra dicen que a 60, a 60. Cuando veo la cola que se forma detrás, me da igual, y lo que pienso es que mi cuota de multas ya la he cubierto y que los demás hagan lo que quieran, después de haber pagado multas por todos los conceptos posibles (incluida la de aparcar en una zona sin señalizar durante meses que, ¡voilá! al día siguiente había sido repintada como prohibida)