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Moises y sus actos junto con un Yahvé vengativo sigue sin cuadrar con las enseñanzas cristianas.

En nuestra saga sobre el antiguo testamento hoy nos tocaba hablar sobre un libro llamado “números”, muy bien elegido dicho título ya que hasta el capítulo 11 se trata de un interminable tipo de censo de todo tipo de bicho viviente. En realidad sigue la misma línea que los anteriores, Yahvé dios celoso y la utilización de la intimidación contra todo aquello que no sea absolutamente sumiso a su palabra. Si lo analizamos, creo que ya lo dije en algún otro artículo, esto se parece más a una religión fundamentalista islámica que a la que todos entendemos por cristiana.

Un ejemplo lo encontramos en Números 11-1 “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Yahvé y al oírlo Yahvé ardió en ira, y encendió contra ellos un fuego que abraso una de las alas del campamento” como vemos este “dios” sigue haciendo de las suyas.

Una cosa que me ha llamado la atención del antiguo testamento es que siempre es Moisés quien habla con dios, dios dice esto, dice lo otro y el pueblo obedece. Cuando las cosas salen mal es que nos hemos portado mal y dios nos castiga, cuando nos salen bien alabado sea el señor… Hipótesis ¿No sería esto más bien un tipo de control por parte de Moisés y los cercanos para el control del pueblo? El creyente lo tachará de tontería, pero desde luego si en vez de hablar de Moisés y Yahvé habláramos de Pocahawaka y el dios Tribilucho y los actos fueran los mismos, quizás pensáramos que lo que era una tontería era la historia, eso si, dejo a cada uno que piense lo que quiera.

En 11-7 nos habla sobre el MANA, esa comida divina que lo describe de la siguiente manera: “El maná era parecido a la semilla del cilantro y tenía un color como de bedelio” desde siempre el maná se ha considerado como algo milagroso llovido del cielo, con un sabor de ambrosia digno de los dioses del olimpo… curioso que en todas las mitologías y religiones paganas apareciera algo similar a lo que aquí describen como maná.

Los sacrificios, sobre todo de corderos eran muy habituales para apaciguar dioses, no solo Yahvé.

Yahvé en su infinita costumbre de martirizar a la raza humana les dice en Números 14-25 que por lo malo que ha sido el pueblo hebreo quejándose continuamente han de volver al desierto para comenzar la caminata, y que nadie de su generación disfrutará de la tierra prometida. Hay gente que piensa que este tema fue el castigo por la adoración del becerro de oro, sin embargo ya vemos que no, fue simplemente otro de los castigos ejemplares de Yahvé.

Hay un hecho que me hace pensar, sin ningún tipo de duda, que o Moisés se inventaba todo o Yahvé de dios justo no tenía nada, en Números 15 32-38 un hombre es lapidado por NO CUMPLIR EL SABADO, crimen terrible contra Yahvé.

“Sucedió, cuando estaban los hijos de Israel en el desierto, que encontraron a un hombre recogiendo leña en sábado, y los que le encontraron le denunciaron a Moisés y a Arón y a toda la asamblea; y lo encarcelaron porque no había sido todavía declarado lo que había que hacerse con él. Yavé  (Nota, ahora pone Yavé no Yahvé problemas de los enésimos escribas durante tantos siglos) dijo a Moisés: Sin remisión muera ese hombre. Que lo lapide el pueblo todo fuera del campamento. Y lo sacaron toda la asamblea fuera del campamento y lo lapidaron, muriendo, como se lo había mandado Yavé a Moisés”

Sinceramente, de tantos comentarios que tiene este párrafo, no voy a hacer ninguno, cada uno creo que es lo suficientemente lúcido como para ver que la barbarie, desde hace milenios, siempre ha sido justificada por motivos religiosos.

Pero no solamente soy yo quien piensa que Moisés se había montado “el chiringuito” para controlar al pueblo haciéndole temer a ese dios vengativo, un tal Coré en aquella época también se preguntó el motivo por el cual Moisés dictaba lo correcto y lo incorrecto y solo él podía interpretar las palabras de Yahvé. Esta claro, Coré fue ajusticiado, todo ello en Números 16, donde no voy a transcribir el texto por lo que creo interesante cojáis una Biblia y lo leáis en directo.

La inmensa mayoría de las personas solo reconoce a Moisés por el "Milagro" de la separación de las aguas, sin embargo adentrándonos en la mentalidad del personaje nos podemos quedar con la boca abierta.

En los capítulos siguientes vemos como Yahvé, ahora un dios guerrero ayuda a “sus hijos” a pasar a cuchillo a los demás pueblos de la zona, porque una de las cosas que nunca se enseña es que esa “tierra prometida” no era un vergel lleno de ninfas y verdes praderas esperando la llegada del pueblo hebreo, eran unas tierras fértiles donde ya había gente viviendo, gente que fue masacrada o expulsada de sus tierras, así que el “bonito cuento” que nos contaban de pequeños en la catequesis como si fuera un cuento para niños… tururú simplemente. El rey de Arad y los amorreos son un ejemplo de esta “conquista” de la tierra prometida.

Algunos del pueblo de Israel quisieron adorar a otro dios, Balam, ofreciéndoles sacrificios, sin embargo Yahvé al ser un dios celoso (como él muy bien se definía) ordenó que cogieran a todos los príncipes del pueblo y los colgaran en el patíbulo ante Yahvé (libre albedrío tururu). Esto lo podemos leer en Números 23, donde ya podemos ver una especie de “inquisición” que buscaba y ejecutaba a todo el que no fuera sumido a los deseos de Yahvé.

De aquí hasta el final es salvajismo en estado puro, lo que ya he comentado de cómo se pasa a cuchillo al enemigo todo por mandato divino, un ejemplo que llama de sobremanera la atención, y que cualquier cristiano no puede tolerar lo encontramos en Números 31 17 “Matad de los niños a todo varón, y de las mujeres a cuantas han conocido lecho de varón, las vírgenes las reservamos….” En fin, sin comentarios ¿Cómo puede seguir esto en el libro sagrado del cristianismo?

Para finalizar si quiero dejar patente mi opinión personal, acertada o no pero que considero a todas luces correcta, sino no la diría.

  • Primero: Los libros del antiguo testamento son una lectura interesante para el amante de la historia ya que se hace uno una idea de la mentalidad del pueblo hebreo cientos de años antes del cristianismo.
  • Segundo: Estos libros no tienen sentido dentro de un libro sagrado que se llama valuarte del amor y la caridad. Crímenes de niños, violaciones y un dios sanguinario no pueden comulgar con nada que se llame “amor”.
  • Tercero: De la lectura, y es opinión personal, de todo el Pentateuco llego a la conclusión que Moisés o era una persona fanática que obtuvo el poder político gracias al miedo del pueblo, inventándose un falso dios o simplemente era un loco que se creía todas sus visiones y ello llevó a su pueblo a estas atrocidades, no se cual de las dos. Lo que si que tengo claro es que en ningún caso hubo “un dios” por medio, y si lo hubo desde luego no era lo que los cristianos entienden por Dios.

Pericogonoperro.

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