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Lejos de lo que la gente piensa un funcionario no es como lo pinta Forges. Aunque casos habrá normalmente la carrera de un funcionario empieza con muchas horas durante unos años de estudio duro y renuncia a la vida familiar por algo que, a lo mejor, no va a poder conseguir. La oposición no es un dedo bobalicón como son las entrevistas de trabajo en las empresas privadas, en donde miran más la edad o la apariencia física que un buen curriculum. Por eso no nos dejemos engañar por esta campaña propagandística que viene desde ciertos sectores de la sociedad, por una vez no seamos borregos.

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Hoy quiero hacerme eco de un artículo publicado en EL PAIS en donde se entrevistan a dos ex estudiantes de oposición que, gracias a esta maniobra de maquillaje del Sr.Zapatero (ya la comentamos en su momento en donde decía a bombo y platillo que se habían ahorrado 200 millones de euros en plazas para funcionarios pero nadie dijo, salvo algún sindicato que se iba a gastar ¡230 millones! En cubrir estas plazas con interinos y personal externo), ha dejado en la estacada a muchos estudiantes de oposición que llevan años preparándosela ya que, desgraciadamente, en este país la empresa privada no cubre las necesidades laborales, ni en cantidad ni por supuesto el calidad.

En España país de la envidia, se tiene mucha manía al funcionario, ya que mucha gente piensa que se tratan de personas que imitan los chistes de Forges, que aunque muy graciosos solo reflejan un cada vez más extinto funcionario, ese que no pega un palo al agua, ese que se escaquea, ese que gana un montón sin hacer nada… ese funcionario prácticamente no existe, y quien más los atacan son aquellos que si lo fueran, no pegarían una chapa, porque aunque muchos piensen lo contrario, son los únicos puestos de trabajo que se consiguen con esfuerzo y por meritos propios, no por ser hijo del amigo de turno ni por tener las tetas grandes (con perdón), y sobre todo no miran si tienes 25 o 60 años, cosa que en la empresa privada si pasas de 40… chungo chungo.

Una oposición es algo muy duro como para tomárselo a la ligera. No se puede matar las ilusiones de miles de personas simplemente por salir en la foto del telediario. Ya se ha demostrado, y por los sindicatos denunciado que el recorte en plazas de funcionarios no ha servido para nada, eso si, no veo por ningún lado la reducción de puestos políticos, ni asesores, ni comunidades autónomas ni por supuesto de los flamantes Audi A8

El perfil del funcionario actual (salvo excepciones por supuesto) es una persona que ha tenido que estudiar como un burro, que ha tenido que renunciar muchas veces a hacer vida familiar, que no ha conocido días festivos, ni domingos ni horarios, estudiando 12 horas diarias durante años, gastándose el dinero el preparadores, academias, apuntes, libros (y no son dos duros sino muchos miles de euros) y a cambio no cobrar nada, para después de mucho esfuerzo conseguir una plaza de funcionario que, a lo mejor, luego le destinan a 700Km de su casa, pero por lo menos con sangre y sudor ha conseguido lo que en este país cada vez existe menos, y es estabilidad laboral, y menos que la va a haber gracias al “decretazo” del Sr.Zapatero.

Por ello quiero dejaros con el artículo de EL PAIS, y que luego cada uno opine lo que quiera.

Artículo publicado en EL PAIS

El pasado 30 de marzo, miles de opositores se quedaron de piedra: el Consejo de Ministros aprobó una reducción del 87% la Oferta de Empleo Público para 2010 con el que se esfumaron de un plumazo unos 13.000 puestos de trabajo fijos. A Eduardo Salido, 26 años, se le quedó “cara de gilipollas”. Llamó para anunciárselo a su compañera de estudios, Cristina Franco (24 años), que no pudo reprimir el llanto. Dos días más tarde, el BOE hacía públicos los nuevos datos: las plazas de nuevo ingreso sufrían una dieta de emergencia al pasar de 15.084 plazas (en 2009) a la raquítica cifra de 1.989.

Además de haberse quedado temporalmente sin oposición, pertenecen a otro grupo de afectados por la crisis: la de jóvenes altamente cualificados.

La reducción no ha afectado a todas las categorías por igual. A la que ellos aspiraban, Técnico Comercial y Economista del Estado (del Grupo A), le ha dado de lleno: no se ha convocado ni una sola plaza. Y si con la noticia su vida no pasó ante sus ojos, sí lo hicieron los últimos dos años echando codos a un ritmo de diez horas diarias seis días a la semana. Un mazazo a sus expectativas y al frágil equilibrio entre esfuerzo y probabilidades de aprobar en el que en 2008 basaron su apuesta por esta vía de ingreso en el mercado laboral. “Tras dos años estudiando de pronto te quedas sin oposición y con un bajón…”, dice Eduardo. “Da rabia”, interviene su amiga, “Si ya de por sí la oposición es dura, con el recorte ni siquiera tienes la opción de demostrar lo que has aprendido. Te quedas sin meta”.

España es el país de la envidia y el fanatismo, en donde la gente piensa que si no estás de acuerdo con ellos es que estás contra ellos, amigo o enemigo, nunca hay término medio.

Además de ser opositores temporalmente sin oposición, Cristina y Eduardo pertenecen a otro grupo de afectados por la crisis: la de jóvenes altamente cualificados, que este año lo van a tener más difícil que nunca para acceder al mercado laboral. Ambos son licenciados (ella en Administración y Dirección de Empresas, él en Económicas) y dominan dos idiomas. Eduardo trabajó de consultor antes de decidir optar a un empleo público. “No me satisfacía, quería dedicarme a algo que tuviera más que ver con lo mío y me permitiera trabajar en el extranjero. No hice esta apuesta buscando seguridad, sino por ambición”. Cristina descartó hacer el doctorado para apostar todas las cartas a esta baza: “Es una forma de acceder a un puesto de responsabilidad y con carga de trabajo que, entre otras cosas, te puede permite acceder a organismos internacionales, algo muy difícil de otro modo”.

¿Tirar la toalla o seguir?

Cuando ambos empezaron a estudiar se convocaban 25 plazas de Economista del Estado al año. Echándole horas de estudio les pareció una meta posible. Ahora las cosas han cambiado y tras la mala noticia, muchos han tirado la toalla. Cristina y Eduardo han decidido seguir. Y eso a pesar de los (inevitables) rumores de que el año que viene tampoco se convocarán plazas.

Ambos reconocen que su apuesta es posible gracias a que cuentan con apoyo familiar (el padre de Eduardo le ayuda a repasar los temas; los de Cristina la llevan todas las mañanas a la biblioteca del hospital en el que trabajan). No se trata sólo de darles comida y techo. Eduardo calcula que entre los costes del preparador (60 euros la hora) y de los profesores particulares de idiomas (entre 35 y 40 euros la hora), su oposición cuesta unos 4.000 euros al año.

Diez horas de estudio seis días a la semana

Como denuncia Cristina, por un lado ese "presunto" ahorro arruina la vida de miles de personas pero con él no se cubre ni el tapacubos del coche de Gallardón, si ese de casi 500.000€. ¿Por qué no se convocan plazas y se le regala un bonobus a Gallardón? y así a todos los politicastros.

Tanto Cristina como Eduardo se sacan un poco de dinero de bolsillo haciendo trabajos de Economía por encargo a alumnos de masters o a universitarios. Cobran 20 euros la hora, pero no le dedican mucho tiempo. Como tantos opositores, siguen un horario de estudio intensivo que apenas les deja tiempo para otras cosas: su día empieza a las 8.15 y termina entre las 20.00 y las 21.00, “según el dolor de cabeza”, bromea Eduardo. Por las mañanas cada uno estudia por su cuenta. Por las tardes, quedan en alguna biblioteca (rotan cada tres meses, “manías de opositor”), como ésta de la UNED. Sobre su mesa estudio, uno de los 180 temas del examen. Casualidades de la vida: los que están estudiando hoy están muy relacionados con la crisis. A Eduardo le toca ‘Financiación del déficit público’. A Cristina, ‘Ciclos económicos’.

“Como economistas intuíamos que esto podía pasar”, dice Cristina. “Desde el punto de vista del déficit, es irremediable y el ministerio de Economía tiene que dar ejemplo. Pero por otra parte los economistas ahora somos más necesarios que nunca. A la economía española le falta competitividad en el exterior y esa es una de las tareas de un técnico comercial. Lo que se han ahorrado desconvocando estas plazas no equivale ni a un coche blindado”. “Es como si tienes a una persona gorda y para que adelgace, en lugar de ponerle a régimen, le cortas parte de la pierna, una mano…”, dice con amargura Eduardo. Y tras la conversación ambos vuelven a sus apuntes. Una curiosidad: ambos usan bolígrafo marca Pilot. “Resbalan mejor al escribir y así no nos salen callos”.

P.D. Y luego tenemos ministros sin estudios ¿verdad pepiño?

Pericogonoperro

One Response to “Zapatero consigue mandar al paro también a los opositores”

  1. Alvaro dice:

    Hay sectores dentro de los funcionarios como el sanitario que si curran y con personal escaso en muchas ocasiones, pero yo estuve en un contrato de 6 meses para no voy a decir que administración y mejor no hablo porque flipariais.

    El funcionariado a nivel de administracion esta como para que directamente mandaran a la puta calle a 2/3.

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