Ser de centro es alejarse lo más posible de los extremos, ser de centro es intentar ser equilibrado huyendo de fanatismos e ideas preconcebidas, ser de centro es simplemente dejarse llevar por la razón y el raciocinio, ser de centro es ser “diametralmente opuesto a la clase política actual”.
Dicen que cuanto más ignorante es una sociedad, más fácil es su manejo, y parece ser que los políticos de España, más listos ellos que nadie, se creen “manejadores” de esta táctica cual encantadores de serpientes, controlando al “pueblo”, simplemente convirtiéndoles de seres pensantes “centrados” en unos fanáticos extremistas irracionales.
¿Y como se consigue esto? Muy sencillo, polarizando la sociedad, echando bilis a diestro y siniestro por la boca, por los medios de comunicación, culpando de todos los males al enemigo, o simplemente al compañero, al vecino… creando masas bobaliconas y asustadizas que siguen, como entes descerebrados, al líder de turno y sin pensar, les siguen y siguen hasta la muerte.

La polarización al final acaba siempre en violencia, creyendose cada facción baluarte de la única verdad, defendiendo sus ideas con la violencia y el insulto en vez de con la inteligencia
Ejemplos tenemos de todos tipos, desde Ayatolas culpando de todos los males del mundo a demonio de occidente, hasta forofos de equipos de fútbol que matarían “literalmente” al contrario simplemente por ser de otro equipo, el fanatismo da paso al hombre cavernícola dejando la razón en un segundo plano, simplemente utilizada para ver “como fastidio más al contrario”.

Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. La iglesia es libre de dar su opinión política, pero nunca deberá meterse en ella, ya que la "inquisición" sigue aún muy viva en un sector casposo de ella
Nuestros políticos llevan siglos utilizando estas tácticas, pero como nos hemos vuelto desmemoriados, seguimos permitiéndoselo una y otra vez que lo practiquen con nosotros, estas maniobras ya nos han costado varias guerras civiles, la última en el 36, donde los políticos polarizaron hasta el fanatismo mas extremo, a la población que por algún lado tuvo que estallar… que nadie se piense que la guerra civil fue porque un día un señor llamado Franco se levantó con el pie izquierdo y dijo “voy a dar un golpe de estado en una idílica sociedad y democrática república”, no señor… porque durante más de 6 años de polarización, hubo más de media docenas de intentos de golpe de estado, de una parte y otra, siendo el más famoso la revolución de 1934 por parte del PSOE y la izquierda más radical.
Esto es sólo historia, pero ya sabemos que quien olvida su historia, está condenado a repetirla, y ahora mismo gracias a Dios, las condiciones de bienestar impide que la gente se lance a las calles a llevar a todos los políticos a la picota, pero ya empieza a haber síntomas de polarización extrema. La derecha, como ya he denunciado en otros artículos, cada vez está más hacia la derecha, cada vez entra más “caspa” y la iglesia en forma de “Opus” cada vez intenta imponer más sus ideas morales, eso sí, no llegamos a los niveles de antaño, ni por ahora existe una extrema derecha a la antigua usanza, tipo “Blas Piñar” y compañía, por el otro lado la izquierda cada vez se está volviendo más y más extrema, lejos del talante que nos prometió Zapatero, este no para de hacerse amigos de los más extremistas nacionalistas, crear una persecución hacia la iglesia (una cosa es un estado laico, y otra muy distinta un estado anti-católico) al más puro estilo de los años 30, dejando el centro desvalido, sin que nadie parezca darse cuenta que ahí, es donde estamos la mayoría de los españoles.

La extrema izquieda violenta no se diferencia nada de la extrema derecha violenta, solo son un grupo de fanáticos que utilizan la política como excusa para el vandalismo
Si quitamos los 5 millones de votos fanáticos del PSOE, que hagan lo que hagan seguirán votándolos porque “son sus camaradas”, o porque como la sinde, viven de la subvención eterna, y los 5 millones de fanáticos del PP que votan porque “hay que acabar con los rojos”… es el eterno “Madrid-Barça” como los forofos futbolísticos, hagan lo que hagan, Gürteles, Filesas, da igual… ellos seguirán sin pensar votando a sus acólitos.
Pero ¿qué hacen el resto de los millones de votantes? Gente que les gusta las propuestas de unos, y de otros, pero que no están de acuerdo con cosas, porque no todo es blanco o negro, sino que existe el gris, cosa que estos parecen olvidar. Solo hay que ver cuando hay alternancia de gobiernos, encabezonados en destrozar todo lo que el anterior hizo, simplemente porque “era el enemigo”aunque estuviera bien hecho, y así no vamos a ninguna parte.

Suarez lo intentó pero no le salió bien la jugada, era una época en la que los españoles jugabamos a las "casitas" democráticas ilusionados con socialistas y populares. Sería un buen momento de intentarlo nuevamente con un auténtico partido de Centro.
¿Dónde está el centro? Yo quiero, junto con miles, o quizás millones de votantes, un partido donde se gobierne con la cabeza, y no con las ideologías caducas, un partido donde los que más saben gobiernen, un partido democrático donde cualquiera pueda ser cabeza de la cúpula directiva, sin tener que caerle bien al “caudillo del partido” (Sorayita) o ser la ahijada de alguien (Bibi) para poder hacer algo, un partido de verdad que haga las leyes no de cara a la galería, buscando el voto del “empresario cacique” o del “sindicalista chupóptero”, sino que piense en lo mejor para todos, y habrá cosas que me gusten, y cosas que no tanto, pero donde se vea una inteligencia que lo maneje, no lo de siempre, el dedo bobalicón y los amiguismos caducos.
Sinceramente, una gran mayoría silenciosa de españoles estamos hartos de este sistema político, donde los fanatismos, chorizos e incompetentes campan a sus anchas, donde una caduca ley electoral que premia INJUSTIFICADAMENTE a las minorías, que hacen que partidos como IU necesiten 10 veces más votos para obtener un diputado que un PNV o un CIU, donde “no se sabe cómo”, con mi voto al final acaban poniendo a quien yo no quiero, donde no se vota un presidente, sino un partido que luego hace y deshace lo que le da la gana…
No sé, pero quizás sea hora de pedir una reforma TOTAL del juego “presuntamente” democrático, porque desde luego será de todo, menos democrático. Quizás sea hora de empezar a pensar en una república.
Pero cuidado, no la caduca II república, que de democrática tenia solo el nombre, no señores… una auténtica III República moderna, del siglo XXI, donde elijamos a nuestro presidente, como en EEUU, donde nos deshagamos de los aristócratas y familias reales, duquesas de Albas y compañías, porque en la constitución de 1978 pone “todos los españoles somos iguales y nacemos con los mismos derechos”… pues va a ser que no, porque yo por mucho que me encabezone, nunca podré ser rey.
Pero este es otro tema….
Pericogonoperro.




















Hay cuatro tipos de personas: Los diestros (hábiles con la mano derecha y torpes con la izquierda), los zurdos (viceversa), los ambidiestros (aquellos que son hábiles con ambas manos) y los ambizurdos, que nunca se habla de ellos porque son los torpes con ambas manos.
Pues en este momento, en la política española, uno de centro es uno que no vale ni para la derecha, ni tampoco para la izquierda. Es decir, ambizurdo.
Los viejos clichés polarizados de izquierda-derecha, así como los de clase trabajador-empresario poco a poco tienden a romperse, porque la actual coyuntura está aflorando a trabajadores de derechas, empresarios de izquierdas, etc. Esa falta de identificación ideológica y de clase en las personas nace por la mediocrización de las estructuras políticas y sindicales tradicionales. Sólo hay que ver como el PSOE (presunta izquierda) ha ido al rescate de los bancos y ha subido los impuestos. Luego, para darse una pátina de progre, ha ido repartiendo limosna a los PLD (parados de larga duración).
Yo particularmente abogo por una nueva bipolaridad: los teóricos y los prácticos. Los unos piensan en cómo hacer andar a un país sin lograr moverlo, y los otros lo hacen andar, aunque sea a hostias (en el sentido figurado de la palabra) con ideas heterodoxas, por decirlo suave.
Yo, como vereis por aquí por mis comentarios, soy de los segundos, de esos que cuando ven que algo no funciona, le da la vuelta como un calcetín para probar algo nuevo. Ese espacio llamado “centro” es una zona morada (entre los rojos y los azules) que debiera ser ocupada por un partido tecnócrata de marcado tinte racionalista. Muchas veces una buena política de derechas es beneficiosa para las clases trabajadoras más orientadas a la izquierda, así como qeu en ciertas ocasiones, una política marcadamente social y progresista trae riquezas a las clases pequeñoburgeuesas y emprsariales orientadas a tesis más de derechas. La presencia de ese tercer partido “bisagra” que se le suele llamar, es beneficiosa siempre, porque es la “garantía” de facto de que no hay mayorías absolutas, evitan que se dependa de nacionalismos regionales, y que gobierne quien gobierne, si el que tiene la llave es un partido con la cabeza sobre los hombros, las leyes tendrán ese carácter pragmático que al final es el que deja poso en el gobierno de un estado.
En cualquier caso, habría que ir pensando en una reforma del congreso, a fin de evitar la regionalización de la cámar alta. No es normal que en las provicias pequeñas haya uqe sacar un 30% de votos de la provincia para tener un parlamentario, mientras que en otras se reparten 20 escaños por el volumen de población. La manera de hacer eso es hacer un “supercongreso” de 700 parlamentarios, de manera que los 350 actuales se doblen. 350 que se elijan a distrito único de toda españa, para que si, por ejemplo, Izquierda Unida tiene el 7% de los votos válidos, tenga 25 escaños asegurados. y los otros 350 se reparten como hasta ahora para que, aquellos escaños obtenidos por “concentración de votos” también tengan adecuada voz en el parlamento español. En ese momento, el parlamento pasa a estar equilibrado y con un reparto más justo.
El actual reparto de escaños no se va a cambiar por una razón sencilla: SIEMPRE beneficia a los dos partidos más importantes. Ya puede sacar IU un 20% de votos en la provincia de Soria, que como PP tenga el 45% y el PS el 35%, los tres escaños se quedan repartidos proque sólo hay tres escaños en juego. Al final, que IU se quede rozando el palo en las asignaciones de escaños por la Ley d’Hont es que los gordos se llevan los escaños (es decir, los sueldos, las pensiones, las dietas, el business class en los aviones), lo que acaba redundando en una regresión de los partidos pequeños y trasvasando votos a los grandes. Por eso no lo piensan cambiar. Pura aritmética (parlamentaria).
Hola Lothar, de acuerdo contigo en el que un partido de centro, si quieres, “bisagra” hace falta aquí, para moderar a unos y a otros. Un partido con ideas de renovación y con mentalidad de servicio a los ciudadanos.
Y sí, una cosa está clara… el sistema no funciona, la ley D´Hont es a todas luces injusta y nada democrática.
Un incremento JUSTIFICADO del congreso (lo puntualizo porque ya sabemos como es la partitocracia) con cambio de ley electoral, podría ser plausible, y podríamos tener una cámara mayor, realmente representativa de los VOTOS ciudadanos. Así podríamos eliminar el senado.
Y efectivamente, los dos grandes partidos no van a querer… pero yo sinceramente no me “imagino” el destino de este país si no acomete reformas profundas, comenzando por su sistema electoral y su propia estructura política y administrativa.
Ahora mismo, el sistema partitocrático con sus gobiernos de taifas es el verdadero cáncer de este país. Y más que plantear la famosa “reforma laboral”, lo que tendrían que hacer sería plantear una renovación en el ámbito político, una reforma de todo el sistema… Eso sí que sería ahorrar, y no quedarse sin sacar “cuatro” plazas de inspector o “mil” de policía que al final lo único que hace es repercutir en el engranaje de la administración y al final en el ciudadano.
Porque quienes realmente son una sangría para el sistema son la corte de políticos y politiquillos, los “asesores”, todos con sueldos estratosféricos, despilfarrando a diestro y siniestro porque son gente que no le cuesta nada ganarlo… Ellos son los que tienen que recortarse !!! ellos son los que despilfarran !!
Pero no… para 2010 no sacan plazas de funcionario y ya este año, que fueron la mitad que el anterior, ni cubren jubilaciones ni nada de nada… Con eso solucionan todos los problemas de España… olé!!!… eso sí luego a colocar interinos y mientras en las autonomías a hacer lo que les da gana…
En fin… que este país se está convirtiendo en todo un marrón… habrá que coger la maleta y marcharse a Alemania o a Inglaterra… en realidad, cualquier país serio vale.