
Pepe, un humilde campesino que fácilmente podría haber sido un personaje de aquella entrañable serie de "crónicas de un pueblo" con su sencillez de ver las cosas nos abre los ojos ante la ceguera que padecemos "los más cultos" y nos desvela que, por mucho que se hable de democracia seguimos igual que en la España en blanco y negro.
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Pepe es un humilde señor de pueblo ya entrado en años que esto de la política la verdad ni le interesa ni le deja de interesar. A Pepe le gusta trabajar con los riñones por la mañana en las faenas del campo y por la tarde tomarse un vino con sus amigos en la tasca de toda la vida, jugando al dominó o al Mus en esas tardes de invierno al calor de un brasero enorme que existía allí desde que tenía memoria.
Pepe no sabía lo que ocurría fuera del pueblo, solamente informado por la televisión que se compró no para ver los telediarios sino para ver el fútbol, para ver a su Real Madrid de toda la vida y para por la noche ver algún tostón de esos de la Esteban que acaban a las tantas pero que le sirve para dormitar en el sillón tan ricamente antes de irse a la cama porque a las 5 toca el gallo y hay que levantar a los quehaceres diarios del campo.
Pero un día Pepe se puso malo, le dio un tabardillo que le dejó cuadrado. D.Julián el médico del pueblo, ese médico de toda la vida que va a visitar a domicilio a cualquier hora cualquier día de la semana, con sus gafitas y su maletín de cuero, con esa barba prominente que le hace aparentar alguno más de los cerca de sesenta años que ya le caen, médico de la antigua escuela del remedio casero efectivo y enemigo del atiborramiento de pastillas que en los ambulatorios de la ciudad parecían practicar, médico que muchas veces se añora ante el trato deshumanizado de nuestra sanidad pública.

Juan Carlos de Borbón y Borbón, Rey de España por la gracia de... Francisco Franco. Nadie ha elegido democráticamente al actual Rey, nadie ha preguntado al pueblo si lo que queríamos era una monarquía parlamentaria u otra cosa. Y no nos olvidemos de dos pequeños detalles, uno es que el actual rey es EL JEFE DEL ESTADO, elegido por el dedo de Franco, y dos que el cargo ES HEREDITARIO, es decir, que cuando muera su hijo Felipe de Borbón será el NUEVO JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL simplemente por cuna, ni por méritos, ni por votos. ¿Es esto una democracia?
D.Julián prohibió a Pepe que se moviera de la cama en una semana, permitiéndole solo ir al sillón delante de la televisión para hacer tratamiento “de sock”, es decir, aborregar cuerpo y alma con los tostones televisivos matutinos, vespertinos y nocturnos.
Y fue cuando se dio cuenta que la televisión era inaguantable, e intentaba escapar del aburrimiento armado únicamente con su mando a distancia, comenzó a cambiar compulsivamente de canal, de uno a otro, salvando publicidad, salvando pitonisas nocturnas y salvando programas del corazón que sinceramente, a él ni le iban ni le venían.
Pero mira por donde que con tanto trasiego televisivo Pepe comenzó a ver los telediarios y lo que en política se cocía, conoció a un tal Juan Carlos de Borbón, un personaje que él sabía que era el Rey de España, pero siempre había creído que era el defensor del Movimiento creado por Franco. Recordaba perfectamente como en la taberna hace años, cuando en la tasca pusieron un televisor en blanco y negro de esos modernos “americanos” que traía hasta el “guachefe” donde podía ver a los Gento y los Di Stéfano ganar las copas de Europa, recuerda que en esa televisión vio por primera vez a Juan Carlos, el que antes era el principie y que se había traído Franco a su lado, jurando los principios del movimiento.
Sin embargo ahora veía a un señor mayor que pasaba ya de por mucho los sesenta que había crecido y era Rey, por la gracia de Franco (pensaba él), pero le chocaba ver como se abrazaba con un señor que era presidente del gobierno y encima socialista “un rojo” pensaba Pepe, sin comprender como el máximo representante del movimiento se podía abrazar con un rojo.
Pepe sin embargo vio que no, que ahora el Rey no era el defensor del Movimiento, sino que era un demócrata excelente, y él pensó “¿Y a quién le ha votado este? ¿Cuándo se hicieron las elecciones para elegir Rey que yo no me he enterado?” Pero bueno, ya sabemos que el Rey es lo que es.

Adolfo Suárez. La historia le tratará como el que trajo la democracia a España, una democracia que vino a lomos de unos personajes que cambiaron la dictadura por lo que tenemos ahora (que no es democracia) sin bajarse del coche oficial. Adolfo Suárez fue el secretario general del movimiento, Juan Carlos de Borbón juró lealtad y fidelidad eterna a los principios del movimiento, y que nadie olvide que fue Juan Carlos quien eligio PERSONALMENTE a Suárez para hacer la transición, por encima de personas mucho más cualificadas que él para hacerlo, decisión que sorprendió a propios y extraños ¿que oscuro motivo existía para esta decisión?
Otra de las cosas que le chocaron a Pepe fue cuando vio un reportaje sobre la transición, vio escandalizado a rojos y fachas todos juntos tomando vino del caro, riéndose, fumando puros… donde una Pasionaria y un Carrillo eran aclamados y llamados “demócratas”. Entonces Pepe comenzó a recordar como su abuelo le contó que todos sus hermanos (los tíos abuelos de Pepe) fueron fusilados en Paracuellos por estos “demócratas” simplemente porque él era un cargo militar junto con Franco, y que sus hermanos sin comerlo ni beberlo (uno era panadero, el otro simplemente curraba de lo que salía) fueron llevados “de paseo” y fusilados vilmente… y Pepe pensaba ¿Me engañó mi abuelo o me están engañando estos?
Pero siguió viendo el reportaje, y vio a otro conocido suyo, un tal Suárez, que le recordó era también un cargo importante dentro del movimiento también elegido por Franco, sin embargo descubrió que el Rey y Suárez se lo habían guisado y comido para traer la democracia a España. Pepe sonrió pensando “manda huevos que los delfines del Caudillo sean los promotores de la democracia”.
… Y de tanto ver reportajes, Pepe se quedó dormido…
A la mañana siguiente Pepe se levantó con sueño, no estaba acostumbrado a trasnochar tanto y mucho menos a no hacer nada por la mañana, y se fue a su sillón a seguir viendo esa caja tonta que tantas cosas le había contado la noche anterior “¿Lo habré soñado?” pensaba Pepe, pero no, Pepe no había soñado nada.
Vio en el telediario de las tres a un tío con barba que hablaba de elecciones, de democracia, era el presidente del PP, lo que Pepe de toda la vida había conocido como Alianza Popular y pensó “¿dónde está Fraga?” porque claro, si resulta que Carrillo y Dolores ahora eran unos demócratas, Fraga no podía ser menos, y habría pasado de “las calle son mías” a “el partido es mío”, ya que conocía de su época moza la costumbre que tenía de mandar a los grises a la universidad para que estos hicieran algo de ejercicio.
Pero no, lejos de ver a D.Manuel vio una panda de niñas, una tal Cospedal, otra tal Mato y una que le había llamado mucho la atención, una niña con cara gordita que le hacía mucha gracia, que luego descubrió se llamaba Soraya. Así mismo vio a otro tipo sospechoso, con unas cejas circunflejas muy graciosas, rodeado de niñas que parecían algo tontas, pero él pensó que posiblemente serían pues amigas del presidente, o sus hijas o alguna fan que venía a pedirle el autógrafo. Cual fue su sorpresa cuando de repente le desvelaron que se trataban de ministras, Pepe dejó de entender nada y pensó “he de preguntarle a D.Julián porque yo ya no entiendo nada, él que es un hombre de mundo me podrá sacar de la duda que tengo” y así lo hizo, la tarde que D.Julián vino a ver como Pepe se encontraba de su tabardillo, este le preguntó:

Fraga Iribarne, antiguo ministro de Franco famoso por su baño en Palomares y su frase "la calle es mía", otro de los "padres" de la actual constitución española y de haber creado el chiringuito que hoy se entiende por democracia. Treinta años después ya vemos a que nos ha llevado esto, a pasar de tener un caudillo a tener media docena de caudillos (Caudillo PP, Caudillo PSOE, Caudillo PNV...) donde con la excusa de nuestros votos se reparten el pastel y hacen y deshacen lo que les da la gana sin contar con el pueblo. ¿Alguien nos preguntó si queríamos entrar en guerra con Irak?¿álguien nos preguntó si queríamos entrar en guerra en Afganistán?¿alguien nos ha preguntado si queríamos ministerios de igualdad? ¿alguien nos preguntó si queríamos negociar con ETA?... la transición creo un monstruo que piensa que el voto es un cheque en blanco para hacer lo que al partido le de la gana.
-Doctor por favor, a ver si puede ayudarme porque el otro día estuve viendo el telediario y no entiendo una cosa.
-Dime Pepe, que si en mi mano está date por informado- le contestó D.Julián mientras le auscultaba el pecho.
-Pues mire usted D.Julián, el otro día vi que salía el líder de Alianza Popular…-
-Del PP Pepe- le replicó el doctor.
-Eso, del PP, y le ví con unas niñas muy monas pero que de listas parecen que no tienen mucho, y resulta que me he enterado que una es presidenta, la otra portavoz y la otra mano derecha del presidente del PP, ¿esto lo sabe D. Manuel?-
-Ay amigo Pepe que desconectado estás del mundo, tu con tus lechugas no te enteras de lo que ocurre… pues claro que son las personas que forman los cargos directivos del PP-
-Ya…- Se quedó Pepe un poco cabizbajo… -¿Y las niñas esas que salen con el Presidente Zapatero, esas que dicen que son ministras? ¿También las ha elegido el pueblo democráticamente para ser ministras?-
-Si y no- Contestó el buen doctor –La gente elige democráticamente al partido que quiere que le represente, ya sea el PSOE, el PP o cualquier otro, entonces dentro del partido hacen unas listas cerradas en las cuales ponen a los que ellos consideran más aptos para cada cargo, y entonces el partido que gana pone a los señores de su lista en los puestos de gobierno, ¿te has enterado?-
-Ah ya… o sea, que es como cuando yo iba a votar con Franco para el sindicato vertical, o para el ayuntamiento o para otra cosa donde había un candidato puesto por Franco y luego, siempre salía y ponían al que él quería- dijo con cara un poco rara Pepe.
-No Pepe, que no es así, en realidad tú eres libre de votar al partido que quieras, y si no estás conforme con ello funda tú un partido político y preséntate a las elecciones-
Pepe comenzó a rascarse la cabeza, no le entraba eso que le estaba contando D.Julián, porque él entiende que una democracia es que el pueblo elija a sus representantes ¿Dónde está la democracia si los señoritos del partido van a poner a quienes ellos quieran? A Pepe eso no le cuadraba.
-Así que resumiendo Doctor, resulta que estamos en una democracia, en donde los asesinos de los hermanos de mi abuelo son demócratas de toda la vida, donde el defensor del movimiento ahora se ha hecho Rey que además es Jefe del Estado vitalicio que era un príncipe puesto a dedo por Franco y que juró los principios del movimiento, que su hijo sin que nadie le vote va a ser el nuevo Jefe del Estado cuando se muera su padre sin que nadie del pueblo le elija, que existen unas cosas llamadas partidos políticos que es como ser de la Real Sociedad o del Real Madrid, que tu puedes ser de uno u otro equipo pero que ni elijes a los jugadores ni eliges las alineaciones, donde resulta que se ponen ministros simplemente porque le cae gracioso al presidente del partido de turno y encima, si se me ocurre decir que esto es un engaño es que no entiendo de política, y que si quiero que me haga un “equipo de fútbol propio” y me presente a las elecciones ¿no es así?
D.Julián quedó callado, pensativo, no sabía que contestarle a Pepe. Al final para salir del atolladero, le replicó –Pues si Pepe, esto es lo que en democracia se llama “Monarquía Parlamentaria”.
-Ya ya… en fin y que decirle D.Julian… y el Madrid ¿otra vez campeón de liga? Porque como ya veo, las cosas siguen igual por mucho que las cambien de nombre.
Pericogonoperro.



















Es lo que tiene este pais, en el fondo y por mucho que pasen los años, las cosas siempre siguen igual.