Si los “progres” de la transición se lamentaban amargamente con aquello de “contra Franco vivíamos mejor”, ahora vendrá el lamento pepero del “contra Zapatero vivíamos mejor”. Ya acabó el tiempo de destruir. Al rival y al propio país. Pues bajo el frenesí destructor las balas perdidas que no daban al enemigo acababan siempre matando a los más inocentes. Una vieja costumbre, primero destrozo la casa común, que ya luego totalmente en mi poder la iré reconstruyendo yo poco a poco y a mi manera.
]]>En lo demas te doy la razon
]]>