
Los mercados al igual que Fredy Crueger solo tienen el poder que nosotros les otorgamos. Con decir NO dejarían de tenerlo, ellos lo saben y por eso nos aleccionan desde los mamporreros medios de comunicación.
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Desde hace tiempo La Casa del Arce Rojo viene diciendo que esto de la deuda no es ni más ni menos de una gran partida de Monopoly en la cual en vez de que los jugadores pasen un rato agradable la humanidad se lo ha tomado como algo vital. Ya hemos escrito algunos artículos como aquel metafórico en el cual dos personas morían de hambre delante de un campo de naranjos a reventar de fruta simplemente porque “no era rentable” el levantar el brazo y saciar el hambre, porque nos han vendido la moto que ese papel llamado dinero cuyo valor cada vez es más virtual y menos real es causa de desahuciar familias enteras, de que los niños mueran de hambre y los mayores de frío, tirados en la calle como perros ya no en Somalia, sino en la Gran Vía madrileña, porque los mercados son los que dicen si vivimos o morimos, pero ¿Por qué tienen los mercados ese poder?
Recuerdo ahora la primera entrega de una de las películas mejores de miedo y suspense: Pesadilla en Elm Street (digo la primera, las otras de la saga un bodrio) donde Fredy Crueger perseguía a sus adolescentes y guapísimas víctimas en sus sueños, pero me quedo con el final de la película, cuando la protagonista descubre cual es el poder de Fredy, y este es el poder que la persona que sueña le otorga porque sin este poder Fredy no es nadie pues bueno, con los mercados pasa exactamente igual, el poder que las agencias de calificación (a las ordenes del poder del Leviatán), el poder del FMI, el poder de los mercados y del dinero, ese poder no existe, solo tienen el poder que borreguilmente les hemos dado y si mañana la gente dijera NO no tendrían ningún poder, son papel mojado, son Fredies incapaces de no poder tocarnos un pelo porque si nos quitan la vida, la comida, la casa… es simplemente porque les dejamos, porque pensamos que esta partida de Monopoly es la vida real y como borregos, en un silencio de los corderos que cabrea nos dejamos mangonear por cuatro psicópatas desaprensivos cuyo único poder es el que les hemos otorgado.

El Fredy Crueger del siglo XXI no utiliza cuchillos, utiliza porcentajes, claúsulas suelo y euribor para matar a sus víctimas.
Llevamos meses diciendo que la crisis de la deuda se puede resolver en 10 minutos, simplemente con decir YA NO JUEGO MAS y levantarse de la mesa pero claro, entonces se vería todo el cartón piedra que hay detrás de las sedes de los partidos, detrás de los bancos y empresas multinacionales, se vería la gran maquinaria de Matrix donde dejamos que el dinero cree dinero, y luego ellos, los que se llevan este dinero, quieren que sea avalado por nuestro trabajo, con nuestro sudor sin remunerar, donde en una sociedad donde al director de banco de turno se le dan millones de euros cuando se jubila, cuando hasta el más retrasado mental de los políticos cobra lo que un director de fábrica, cuando la subvención al mamporrero amigo es escandalosamente alta se nos pide a nosotros que ganemos menos que lo hacíamos en 1990, nos dicen que paguemos una hipoteca millonaria mientras nos rebajan los salarios un 10%, y encima tienen la poca vergüenza de hablarnos de competitividad y de que compitamos con países emergentes que con 100 euros al mes se puede vivir como un marques, pero no, aquí tenemos que competir con el chino pero pagar el impuesto del rico.
Este domingo esos de la unión europea que cada vez tengo más claro que ha sido la estafa mundial más grande del siglo (y eso que acabamos de estrenar siglo) donde a los países pobres nos han arrastrado a la pobreza sistemática, al paro crónico del 30% (Ya llegaremos ya) y a no poder competir con nuestros productos por tener que aguantar un euro sobrevalorado, una Europa diseñada a la medida de Alemania y Francia, donde nos han engañado a todos con muñecos de plastilina y, como ya he escrito en otras ocasiones, nos han reducido el poder adquisitivo a la mitad en tan solo una década, donde no se quiere unión ni se quiere nada, solo crear una Europa de ricos que gobiernan sobre pobres, ricos que dictan a España, Portugal, Italia… las políticas que tienen que llevar, esa gran estafa que en el momento que nos quitemos las legañas de Matrix nos daremos cuenta que es la gran partida de Monopoly, que nada es real y simplemente con decir NO la cosa se acabaría.

En el fondo todo es una gran partida de Monopoly donde si se quisiera se podría acabar la partida y repartir otra vez fichas, pero está claro que "los mercados" se niegan a abandonar una partida que tienen ganada y los jugadores, ciegos, piensan que la partida es "la vida real" y que no pueden levantarse y decir NO JUEGO.
La prueba de que lo que digo es así es que a Grecia, que ya no da más de si en recortes sociales, en impuestos abusivos y en magrear a su gente, se le ha PERDONADO la deuda al 50%, es decir ya no es “Dios aprieta pero no ahoga”, ahora el papel de Dios lo ha tomado “los mercados”, y saben que como esto de la deuda es todo mentira, es como el marido que le pega una paliza brutal a su mujer todos los días pero que cuando esta está medio muerta le dice “bueno querida, ahora solo te pegare los días impares” y encima la mujer tendrá que darle las gracias ¿es que no lo vemos?
En fin, a la postre es que si mañana nos levantásemos y dijéramos NO JUGAMOS MAS nos daríamos cuenta que el mundo no se acababa, que después del primer terremoto la vida continuaría y que volveríamos a una economía sana donde el dinero de verdad volvería a su lugar, donde los bancos volverían a ser esas entidades donde se guardaría nuestro dinero y no un criadero de mafiosos especuladores, y que la competitividad se obtendría fabricando más y mejor, con técnicas más modernas y con mejor calidad y no relegando a la población a sueldos tercermundistas para que “el alemán” pueda seguir exportando sus BMWs, los directores de banco ganando millones de euros y los políticos balando al son que le marca unos psicópatas cuya ceguera de poder les lleva a cometer los peores crímenes contra la humanidad, y es relegar a esta al hambre porque todos los recursos lo tienen cuatro botarates, muchos de ellos con cociente intelectual similar al de una rana. (Y me acuerdo de una chica, así a bote pronto, con nombre de capital de Francia y apellido de una cadena de hoteles).
Pericogonoperro.


















