
Ireneo de Lyon se puede considerar como el padre de esta iglesia católica. El fue el encargado de "cepillarse" de un plumazo todas las corrientes cristianas que no comulgaban con ese naciente cristianismo de estado, que no era más que la transformación de las antiguas religiones paganas para seguir manteniendo los puestos de privilegio. Esas son las verdaderas raíces de lo que hoy conocemos como Iglesia Católica.
Normalmente los fines de semana me gusta descargar de tensión La Casa del Arce Rojo, como una especie de vacaciones mentales para dejar aparcados los temas punzantes a los cuales los ciudadanos (mejor dicho, los súbditos reales) nos encontramos día a día, el zapaterismo, el idiotismo político, el vandalismo bancario, los mercados, las injusticias… pero este sábado lo quiero dedicar a hablar a las conciencias de los millones de personas que se sienten cristianas y que, a mi modo de ver, un señor con túnica blanca les está robando el espíritu cristiano con unos actos, con unas palabras que me recuerdan más a una secta davidiana que a los herederos (autoproclamados herederos) del pescador.
¿Se puede ser más ciego? Es lo que tienen las sectas, que uno es incapaz de ver más allá de sus propias narices, si es muy fácil, si no hay que ser ateo ni laico ni leches, y al final uno acabará llegando a las mismas conclusiones que un tal Lutero llegó hace unos cuantos siglos, que no que no, que esta iglesia no es Jesús.
El Papa nos ha hablado de raíces, nos ha hablado de “la verdad” como si de su boca salieran las palabras del mismo Dios (en realidad ellos nos dicen que es así, a través del Espiritu Santo), aunque a veces pienso que las únicas palabras que salen son las de su contrario el del azufre, y tal como dijo Juan XXIII o Pablo IV, me van a perdonar ahora mismo no recuerdo bien, que “los humos del infierno han llegado al Vaticano” habría que ver cuales son las raíces de esta iglesia católica que nos venden, habría que hablar a la gente de cómo se creó esta iglesia católica que hoy conocemos empezando por explicar quién era Ireneo de Lyón, personaje que tuvo la osadía de decir “esto si, esto no” y cargarse de un plumazo todas las corrientes cristianas que no comulgaban con “la doctrina”, mejor dicho “su doctrina”, donde literalmente todos aquellos sacerdotes adoradores paganos de la noche a la mañana pasaron de perseguir cristianos a hacerse sus sacerdotes, de adorar a Mitra a adorar la cruz, y seguir con sus lujos, creando un poder político amparado por el emperador Constantino, pero era el mismo perro pero con distinto collar, o mejor dicho, con distinta cruz, y todas aquellas corrientes más cerca de Jesús, fueron barridas de la faz de la tierra, extinguidas por un poder político que se llamaba iglesia.

Durante casi 2000 años la manera que ha tenido la Iglesia Católica de transmitir su doctrina es con el miedo, sin embargo actualmente esa baza no les es válida y buscan otras maneras más cercanas a las sectas que a la palabra de Jesús.
Pues bien, así muy a la ligera y muy por encima son las raíces de lo que hoy conocemos por Iglesia Católica, por no hablar de los mil años oscuros de Edad Media, ni de inquisiciones, iglesia que condena con la boca pequeña a los líderes mundiales, muy católicos ellos, que bombardean y matan miles de personas, condena con la boca muy pequeña a los lideres económicos que matan de hambre a millones y millones de personas por todo el mundo pero luego sacan el látigo de siete colas para excomulgar y hacer caer toda la ira de Dios sobre la niña de 13 años que aborta, o sobre la “abominación” de que dos hombres, o dos mujeres se amen y quieran vivir en pareja.
En fin cada uno puede creer en lo que uno quiera, los musulmanes consideran que una gran piedra en la Meca es sagrada y habrá que respetárselo, los hindúes piensan que las vacas son sagradas y no se pueden tocar aunque se mueran de hambre, y la iglesia piensa que lo que dice el Papa es la verdad eterna… me parece bien, pero ¿Dónde empiezan las cruzadas? ¿Dónde empiezan las “muertes en nombre de Dios” que durante 2000 años han azotado el mundo? Pues empiezan en el momento que unos señores intentan imponer sus creencias a aquellos que no creen en ellas, y llámese como se llame eso es guerra santa, imponer por la fuerza o por ley creencias religiosas.

Este es el verdadero origen de lo que hoy conocemos por Iglesia Católica. Constantino viendo como los verdaderos cristianos aumentaban en número un día decidió apropiarse de esta religión naciente y convertirla en lo que hoy conocemos como la religión del vaticano. Gnósticos , docetas, adopcionistas, etc desaparecieron perseguidos por la nueva religión de estado, estas son las raíces que habría que recordarle a Benedicto XVI cuando habla de "raíces".
Para finalizar os dejo con un texto escrito por mi amiga Ana, creo que es muy revelador y refleja el sentimiento de muchas personas que se consideran cristianas pero que dicen a esto NO. Paciencia madrileños que ya queda poco de aguantar este disparate de JMJ, y si queréis descansar de peregrinos, de banderitas y de actos papales lo tenéis fácil, iros a un albergue, iros a un comedor de cáritas que seguro allí, no encontrareis a ninguno de la “juventud del Papa”, porque allí solo estarán los de la “juventud de Jesús”.
Pericogonoperro.
P.D. Que se me entienda, no estoy atacando la religión, solo estoy reflexionando sobre la Iglesia Católica que, desgraciadamente, cada día se aleja más de la palabra de Jesús ¿Alguien puede imaginar un Jesús aclamado y agasajado como lo que estamos viendo? él hubiera sido el primero que hubiera dicho “reserva esas monedas, no te las gastes en mi y repártelas entre los pobres” ¿o no?
Espero que algún día, toda esta juventud que ha venido a ver al Papa, haga examen de conciencia como buenos cristianos que ellos mismos defienden que son y piensen si es mas importante el dinero que se han gastado ellos mismos (poco o mucho) en su propia vanidad de vivir la experiencia o tener “la foto, mochila, camiseta, rosario, etc…” mientras hay gente en Somalia (por no ir mas lejos) muriendo de hambre y pensar que si han llegado, como dicen los medios de comunicación a casi 2 millones de peregrinos, que con tan solo 1 euro cada uno, lo que hubieran podido hacer.
Esa debería ser la juventud del Papa.
Ana.
















