
Imágenes del primer lanzamiento del Columbia que marcaba un principio en las naves reutilizables. Desgraciadamente la humanidad tiene cosas más importantes que hacer como rescatar bancos y políticos y no hay dinero para "chorradas" como la carrera espacial. Así le va a esta humanidad.
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Fue hace más de 30 años cuando todos los amantes de la carrera espacial expectantes delante del televisor veíamos como un logro de la humanidad el lanzamiento del primer trasbordador espacial. El Columbia comenzaba a parecerse más a esas naves de las películas de ciencia ficción que no las latas de sardina con cohetes que hasta entonces habían sido las naves espaciales.
Y uno aunque no era ya un niño pero si un joven con ilusiones y sueños comenzaba a pensar que nos traería el futuro, nuevas lanzaderas más grandes y potentes, viajes de ida y vuelta al espacio donde en el transcurso de unos años ir a la luna sería como ir a Australia, caro pero factible, donde se avanzaría en la conquista espacial para que cuando llegase el siglo XXI la humanidad pudiera emular a aquella película icono de las películas de ciencia ficción: 2001 una odisea en el espacio.
Pero llegaron los banqueros, los brokers yuppis, los fondos y los productos financieros, llegaron los plazofijosquetecagas y de golpe y porrazo ya no hubo dinero para nada, salvo para pagar las sustanciosas millonadas a los de siempre mientras el planeta se marchitaba en su propia avaricia, donde la globalización en vez de hacernos bien se ha ido comiendo las entrañas de esta humanidad más preocupada del precio de la acción tal o cual, de su “videojuego de economía virtual” que en producir, desarrollar y avanzar hacia delante, y claro lo “no rentable” acabó por ser relegado a la nada.

Todos soñábamos con que la lanzadera espacial solo sería un eslabón perdido hacia nuevas naves espaciales más parecidas a las de Star Trek que no a las latas de sardinas de los sesenta, sin embargo parece ser que "el eslabón perdido" se extingue sin descendencia.
Y un poco es lo que ha pasado con las lanzaderas espaciales, que lejos de ser mejoradas, que lejos de ser el eslabón perdido entre las latas de sardinas con cohetes y el “Enterprise” de Star Trek simplemente se convirtieron en una flota de “Ford Fiestas” espaciales con más de 30 años para hacer viajecitos de sube y baja a la estación espacial internacional, y pare usted de contar, donde los últimos 10 años se han parcheado una tras otra vez para evitar tragedias como las que todos recordamos porque señores, el trasbordador espacial ya hace años que no da más de si.
En otro artículo quiero escribir sobre la estación espacial internacional ¿Qué se hace allí? Nadie lo cuenta pero lo gracioso es que para eso si hay fondos, donde el 99% de los proyectos son “de alto secreto”, es decir militares… miedo me da pensar que boberías militares se estarán desarrollando allí ¿O estará el político “fumador” como el de Expediente X vendiendo a los alienígenas la humanidad por un cargo político en el senado intergaláctico? Del ser humano ya me puedo esperar cualquier cosa, perdón, quise decir del “Ser inhumano”.
Pero no nos vayamos de tema, el viernes 8 de Julio de 2011 desde Cabo Cañaveral la Nasa (si el tiempo no lo impide) tiene planificado el último viaje de este coloso de la carrera espacial, una NASA que solo presenta “EREs” ya que como he dicho, no hay dinero “para esto” aunque eso si, siempre hay dinero para rescatar al banco tal o pagarle al político cual, para eso SIEMPRE hay dinero y como vemos, el cáncer no solo afecta a España, es una metástasis generalizada a nivel global.

El Challenger marcó un antes y un después en la euforia que el programa de lanzaderas causó. Cuando por una NEGLIJENCIA el trasbordador explotó a poco tiempo de su lanzamiento el programa sufrió su primer palo gordo.
En una época de privatizaciones (entiéndase lo que estos señores entienden por privatizar, es decir que las ganancias se las llevan unos pocos pero las perdidas nos las comemos todos) hablan de privatizar la carrera espacial, donde compañías privadas inventen y así puedan dejar a los gobiernos hacer lo que saben hacer muy bien, arrodillarse ante estas grandes compañías y babear la correa del amo económico que les tiene bien atados porque señores, al político de turno lo podemos elegir mejor o peor en las urnas, pero al banquero o al poder financiero no, y como este gobierna a su vez al poder político pues… bienvenidos nuevamente al absolutismo o a la dictadura del precio del dinero, del EURIBOR y de su amo, llámese Banco Santander, BBVA o como ahora dice llamarse un nuevo tirano, BANKIA.
Así que nada, hoy se acaba un ciclo. Ahora para salir al espacio tendremos que volver a las latas de sardinas con cohetes, y como los cangrejos un pasito hacia atrás. ¿Poner el pie en Marte? ¿Colonizar la Luna? Supongo que como es más importante que las acciones de Bankia suban o que Botín chulee otros 200 millones de euros a hacienda pues yo pensé que con suerte lo vería al final de mi vida sobre el 2050, pero ahora… veremos si para ese año no acabamos todos en borrica, eso si, con unos productos financieros excelentes.
Space Shuttle, descanse en paz.
Pericogonoperro.


















