
Algunos siguen pensando que la juventud actual si no llega a final de mes es porque se lo gasta todo en "caprichos", sin darse cuenta del drama que supone ahora el comprar o alquilar una vivienda, pagar la luz, el gas, la comida donde aquellos caprichos de los 70 han dejado paso a los "caprichos" del siglo XXI, es decir vivir en una casa, estar caliente en invierno y querer comer todos los días.
linea
Todavía hay gente que ciega de comer mocilla reventona gongoriana no entiende como la juventud puede salir a la calle a exigir que no se juegue con su futuro. Hay gente que todavía hace comparaciones incomparables con lo que ha sido su vida y la vida que ha sido y le espera a nuestra juventud, personas que porque hace treinta o cuarenta años con apretar un poco el hombro se conseguía trabajo piensan que aquel que no trabaja es porque es un vago que quiere vivir de los subsidios, que aquel que no llega a final de mes es simplemente porque quiere vivir muy bien y no quitarse de ningún lujo, llamando lujo a cosas como tener un coche de segunda mano para poder ir a trabajar o simplemente, echar gasolina en agosto para ir de vacaciones a la casa del pueblo de los suegros de turno.
Es gracioso comprobar que aquellos que han tenido la suerte de que la vida les ha sonreído sean los que se sientan más legitimados para opinar, aquellos que no han pisado nunca una oficina del INEM gracias a una época en la cual uno podía entrar a trabajar de botones en un banco y acabar de director de la susodicha sucursal, sin estudios para más INRI. Es gracioso comprobar como aquellos faltos de memoria se olvidan que su casa la tardaron en pagar menos de diez años ya que el coste de la misma no superaba uno o dos años del humilde sueldo que podría tener un albañil o un carpintero mientras que ahora supone el sueldo de treinta años de un ingeniero y además, bien colocado. Estos desmemoriados que solo se acuerdan lo difícil que era comprarse una televisión en color a finales de los años setenta (podemos hablar de 200.000 pesetas de las de antes, unos 1200 euros que si le aplicamos un factor corrector de inflación podríamos estar hablando de que comprar una tele de estas características sería como gastarse hoy 10.000 euros en ello), y que claro como los “niños” de hoy las teles les cuenta 300 euros pues que la culpa de no llegar a final de mes es eso, que se han comprado una tele.

Estos sinvergüenzas ya no solo juegan con los productos de lujo ya que en las últimas décadas se han dedicado a jugar con la comida y el bienestar de la gente para poder ganar un par de euros más.
Hay señor esa memoria selectiva que siempre se pone al servicio de quijotadas imposibles, alegando como argumento disparatadas tésis que no dejan de ser eso, disparatadas porque estos mismos no recuerdan cuando un piso de 80m2 costaba poco más de 300.000 pesetas en un mundo de salarios de 40.000 pesetas (es decir menos de 10 mensualidades), olvidándose que nuestra juventud tiene que hacer frente a este piso que, por mucha burbuja que haya pinchado sigue costando sus 150.000 euros en un mundo donde el sueldo (y gracias) es de 1000, es decir ¡150 mensualidades! Que sumadas claro está a hipotecas, intereses y demás atracos a mano armada de los secuaces botinianos se va, sin despeinarse, hasta las 400 mensualidades ¿Qué hoy se vive mejor? Dependiendo para que.
Decir que hace 40 años se vivía mejor es muy discutible, sobre todo por los avances tecnológicos y las comodidades que nos ofrece la vida moderna, pero que mientras las cosas prescindibles han bajado exponencialmente (la televisión, el coche, el ordenador son elementos al alcance de casi todos) los elementos imprescindibles sin los cuales la gente no puede vivir (la vivienda, la energía, la comida, la ropa) se han multiplicado en la misma medida, donde antiguamente con quitarte de “caprichos” sobrevivías pero que ahora esos “caprichos” se han convertido en la casa digna, en el plato de lentejas y en poder estar caliente en invierno.
Y por todo esto la gente joven sale a la calle a decir BASTA, pero no nos engañemos, que no solo de juventud viven las revueltas ya que todos TODOS estamos hasta las narices de ver como se juega con las cosas de comer, y si mañana los coches cuestan 10 veces más iré andando pero si las casas, como así ha ocurrido, cuestan tanto sus alquileres como sus hipotecas no solo 10, sino hasta 50 veces más están jugando con mi vida y con el pan de la gente que sufre mientras los de siempre, los que ya todos conocemos, siguen con sus audis y sus películas ajenos a todo lo que ocurre en el “mundo plebeyo del súbdito del su majestad borbónica”.

Gracias a que entonces la casa y la comida tenían un "Precio más o menos justo" era posible darse el capricho de un cochecito, y de poder echar gasolina a 70 pesetas (algo más de 40 céntimos). Hoy en día con una gasolina a más de 200 pesetas (1,2 euros) simplemente el ir a trabajar se ha convertido en un lujo. CUIDADO, que no todo el mundo puede ir en transporte público.
Ay España desmemoriada que aún no recuerdas como con un sueldo de 140.000 pesetas (unos 850 euros) llenabas el depósito de tu ford escort que te había costado 1.100.000 pesetas con gasolina a 74pts, como te tomabas un café con bollo por menos de veinte duros y como te comías un bocata de calamares en la puerta del sol por 50 pesetitas, a veces en promoción con su correspondiente cañita, o como anunciaban por la radio ofertas de chalecitos en la sierra madrileña ¡DESDE 7 MILLONES!, o como te cambiabas de trabajo para ganar más sin demasiados problemas, o simplemente como si no llegabas a final de mes te buscabas un pluriempleo haciendo un par de chapucillas y completabas así tu nómina.
Ahora ni eso, ni trabajo de pluriempleo ni trabajo de nada, con nominas que son similares a la de los años noventa pero con un nivel de vida que no solo duplica en lo elemental (comida, combustibles, energía) sino que se ha multiplicado por diez en lo básico, y por eso la gente está que trina, por el timo del euro, causante de que de la noche a la mañana esto se disparara un 66%, donde 1 euro= 100 pesetas fue cuestión de meses, una barra de pan disparatada, un café a 200 pesetas (1,2 euros) cosas que nos las han metido de la mano de quién luego, nos dijo que vivir en un piso de 50m2 costaba el sueldo de tu vida ¿Cómo no va a estar la gente indignada? Aunque esta palabra, indignada, es la políticamente correcta para definir lo que la gente verdaderamente siente, y es un cabreo de órdago a la grande, y señores políticos, mientras estos años ha “pintado en oros”, a partir de ahora prepárense porque empieza a “pintar en bastos”.
Pericogonoperro.
Para finalizar os dejo un video de “como nos timaron como a bobos” con dibujitos animados, y una pregunta ¿Alguien ha visto alguna vez un café a 72 céntimos? yo lo ví a 100pts y a 1€
linea


















