Y a todo esto, a los millones de ciudadanos decentes de este país nos preguntamos a menudo:
¿Y qué va a hacer al respecto de todo esto la “justicia” de este país?…
La fiscalía pertinente, ¿va a abrir expediente/s de acusación sobre todos estos (y los otros) gravísimos asuntos de corrupción política de una puñetera véz?…
O, ¿se va a correr un tupido velo una véz más (ya son muchas), y aquí no ha pasado nada?…
¿Por qué tarda tanto en actuar tanto la justicia en este país?…
¿Dónde se ha metido la justicia nacional?, ¿dónde se esconde?, ¿hay alguien allí?… (silencio profundo).
¿Al servicio de quién está la justicia nacional?…
¿Para qué sirve la justicia nacional?…
Esperamos que las respuestas lleguen más tarde o más temprano.
Y si no llegan, tengamos esperanza, porque existe una Justicia Divina que SÍ actuará, más tarde o más temprano, y pondrá a cada cual donde le corresponde.
Pero es que, además, el tiempo se está agotando.
Tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac,…
]]>