
Sebastian Vettel: Campeón del Mundo de Fórmula 1 año 2010 con la ayuda de su equipo y del equipo Ferrari.
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Bueno ya ha pasado una semana desde que los amantes de la Formula 1 vimos como Fernando Alonso perdía su tercer título del mundo gracias a una patética decisión del equipo Ferrari en donde en vez de salir a la pista a ganar, o por lo menos a intentar quedar segundo o tercero, salieron como vulgarmente se dice “a empatar el partido” y claro, como todos los que conocen el deporte del fútbol “quien sale a empatar suele salir perdiendo”.
Y esto fue lo que aconteció en la última carrera de esta trepidante temporada de Formula 1, donde el equipo Red Bull volvió a demostrar que siempre existe un piloto número uno y un piloto número dos, y que si el número dos se releva siempre van a hacer todo lo posible para que, acabe ganando el número uno y se demostró en la última carrera, en donde aplicando un símil ajedrecístico sacrificaron “a la reina” para que ganara un caballo, y ahora tiran cohetes porque la jugada les salió bien, pero si les llega a salir mal desde luego la metedura de pata hubiera sido escandalosa.

Webber, el gran perjudicado en esta película donde en mi modesta opinión fue sacrificado como anzuelo para que los señores de Ferrari picaran como pardillos y dejarle el camino libre a Vettel hacia la victoria.
Pero a la postre han demostrado que el que no arriesga no gana, y Ferrari no quiso arriesgar a pasar de todos y hacer su carrera, sino que cobardemente solo quisieron marcar de cerca de un Webber que lo tenía difícil, pero posible, Vettel y el equipo Red Bull les adelantaron a todos por la derecha, como vulgarmente se suele decir, con una estrategia atrevida en donde sacrificaron todas las expectativas de ganar de su piloto “segundón” Webber en detrimento del piloto que desde el principio de la temporada querían que ganase, Vettel.
La metedura de pata de Ferrari no tuvo precedentes, o si los tuvo, todos recordemos esa carrera creo recordar de China en donde incomprensiblemente Ferrari se encabezonó en no sacar a clasificar a Alonso hasta el último segundo, con unas nubes negras que amenazaban lluvia ¿resultado? Empezó a llover y no logró pasar del primer corte con lo que salió por detrás en la parrilla. Errores de este calibre no se entienden y más cuando estamos hablando de un equipo con muchos señores, muchos datos técnicos y mucho dinero por medio.
Cuando todos vimos a Webber entrar en boxes pensamos “mira que bien, algo tienen que hacer porque Webber no corre”, pero cuando vimos entrar a Fernando todos nos echamos las manos a la cabeza ¿pero que hacen? Pensamos… va a salir con mucho tráfico… y así fue, 40 vueltas de tortura detrás de Petrov, con un coche que no corría (el Ferrari), con un coche que corría mucho (el Renault) y abocado al fracaso desde el primer tercio de la carrera.

Algo hay que hacer con Massa. Acomplejado de haber sido el eterno escudero de Schumacher (después de Barrichelo) el brasileño ha demostrado unas pataletas que han perjudicado a Ferrari, es más, con sus cronos, sus tiempos y sus carreras no se ha podido contar con él para robar puntos a los adversarios de Alonso.
El sentido común hubiera dictado la estrategia de coger a Massa y calcarle la estrategia a Webber, por “el que podría pasar”, pero Massa es otro para ir a mear y no echar gota, un piloto mediocre (ya lo he dicho muchas veces) incapaz de seguir a Alonso con el mismo coche, un piloto que casi siempre marca un segundo más que el asturiano en los cronos, un piloto infinitamente más lento que los pilotos de élite en carrera, un piloto del montón que no sirve para echar una mano a su compañero en situaciones como esta, en donde si Ferrari hubiera contado con un buen piloto, le hubieran puesto a marcar a Webber con él, a pegarse a su culo y a incordiarle, pero no, Massa es incapaz de superar esos puestos del montón salvo algún que otro podium, y con compañeros como este Alonso está solo mientras que Hamilton ha contado con Button, que aunque no es un piloto estrella si es lo suficiente como para estar por los puestos de cabeza, si hablar del gallinero de Red Bull donde ambos pilotos son lo mejor, pero ya no tiene solución, la cagada está hecha.
Y esto no quita el merito de Vettel, de Red Bull y de su coche campeón, un coche que está a años luz de cualquier otro de la parrilla, un coche que es infinitamente más rápido y mejor que cualquiera de sus competidores, con 2 pilotos de excepción que han ganado merecidamente este campeonato del mundo.
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El día que Hamilton se centre un poquito más, domine la presión y le den un coche competitivo el mundial de formula 1 será un dueto entre Hamilton y Alonso, siempre y cuando no nos vuelva a salir con un "coche tramposo" tolerado por la FIA.
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Pero una cosa se ha visto clara este mundial, y es que si a Red Bull con su coche infinitamente superior les ha costado un mundo ganar de pocos puntos el mundial ¿Qué va a pasar cuando McLaren o Ferrari construya un coche por lo menos igual de bueno? Porque Red Bull tenía que haber ganado el mundial hace muchas, muchas carreras, y si Ferrari no les hubiera hecho el gran favor de eliminar a Alonso de la estela de Vettel, a lo mejor lo hubieran perdido.
Así que nada, felicidades a Red Bull y nos vemos en la próxima temporada, en donde esperamos que Ferrari tome medidas para acabar con varios de los quistes que le está presionando. Necesita un coche veloz, necesita unas estrategias mejores y sobre todo, necesita sustituir al brasileño por un piloto que dé la talla, para competir contra Fernando Alonso o para ayudarle, pero es intolerable que siempre, siempre, esté a más de medio segundo de la cabeza y su compañero de equipo.
Pericogonoperro.


















