Desde hace unos días nos venimos desayunando con las últimas ideas peregrinas de nuestros ilustres políticos, “duchos” en el arte de la gestión presupuestaria, que no dudan en esquilmar hasta el último céntimo de las ya exiguas arcas del estado, para rellenar sus bolsillos a base de dietas, sueldos, prebendas y subvenciones.
La última gran decisión, importante y vital para el estado actual de crisis en este país, ha sido la de cierta marquesa metida en política, para equiparar el espectáculo esperpéntico, sangriento, retrógrado y bárbaro de la Tortura Nacional, con el genuino y único Arte de los miles de Bienes de Interés Cultural que enriquecen y dan esplendor al magnífico Patrimonio Histórico de este país, definido según la legalidad vigente como “riqueza colectiva que contiene la expresiones más dignas de aprecio en la aportación histórica de los españoles a la cultura universal“.
Para ello, dicha marquesa ha recurrido a la declaración legal de este espectáculo sangriento como Bien de Interés Cultural (BIC), una figura de protección regulada por la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español, marco jurídico, establecido para “proteger, acrecentar los bienes de valor artístico, científico, técnico que conforman la contribución de España a la cultura universal”, como bien indica esta Ley.
¿Desde cuando los asesinatos rituales de toros son una contribución valiosa de España a la cultura universal?
¿Tan poco quiere esta señora a nuestro país?
¿Tan poco valora y tan poco conocimiento tiene de lo que es el Arte y la expresión artística, que eleva un espectáculo cruel, de prácticas no estandarizadas, de calidad taurina altamente variable, hasta deplorable, según la “destreza” de matadores y subalternos, o del estado de los animales, a obras de Arte como catedrales, iglesias, castillos, museos, etc. etc. etc., muestras tangibles de lo mejor del Talento humano, de su asombrosa Creatividad, de la Destreza artesanal y de la Imaginación de tantos y tantos que entregaron lo mejor de sí para la posteridad ?
¿DESDE CUANDO EL SACRIFICIO RITUAL DE UN ANIMAL ES COMPARABLE A UNA OBRA DE ARTE ?
¿DESDE CUANDO SE PUEDE SIQUIERA SEÑALAR COMO TAL?
¿DESDE CUANDO SIQUIERA ES “ALGO” DIGNO DE SER CONSERVADO Y PROTEGIDO?
Decidme, si después de leer lo que a continación os relato, y de visionar el posterior video, se puede llegar ni siquiera a considerar el insulto a la inteligencia que la sra. Aguirre ha dirigido a todos los españoles, y a cualquier Homo sapiens que tenga humanidad y por tanto, ese mínimo de sensiblidad y de inteligencia que exige dicho término.
Las corridas de Toros… Matar por diversión…
Tal vez hayas oído que la fiesta de los toros es un arte, pero no lo es, es una Ciencia, la ciencia de la Tortura. Nada en la fiesta brava es genuino, sólo el dolor.
En ella, el torero se cree valiente, pero no lo es…
Veinticuatro horas antes de entrar en la arena, el toro ha sido sometido a un encierro a oscuras para que al soltarlo, la luz y los gritos de los espectadores lo aterren y trate de huir saltando las barreras, lo que produce la imagen en el publico de que el toro es feroz, pero la condición natural del toro es huir, NO atacar.
Le recortan los cuernos para proteger al torero. Le cuelgan sacos de arena en el cuello durante horas. Le golpean en los testículos y en los riñones, le provocan diarrea poniendo sulfatos en el agua que bebe para que llegue débil y desorientado al ruedo. Le untan grasa en los ojos para dificultar su visión y en las patas una sustancia que le produce ardor y le impide mantenerse quieto para no deslucir la actuación del torero.
En cuanto a los caballos, se eligen aquellos que ya no tienen valor comercial, por que el animal muere en 3 o 4 corridas a lo mucho, es muy habitual que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas o destripamientos. Se les coloca un peto simulando que se les protege, pero en realidad se trata de que el publico no vea las heridas al caballo que con frecuencia presentan exposición de vísceras.
El trabajo de los picadores es denigrante…
Si el torero percibe que el toro embiste con mucha energía, ordena al picador hacer su trabajo, que consiste en desangrar al toro para debilitarlo, clavándole en el lomo una lanza que destroza los músculos extensores y elevadores de la cabeza para facilitar que el toro descuelgue o baje la cabeza y que ésta tenga movimientos menos bruscos. Y además lesiona vasos sanguíneos y nervios.
De esta forma se pretende quebrantar GRADUALMENTE el poderío del toro, disminuyendo su ímpetu y fuerza, para dejarlo en condiciones óptimas para la faena de muleta (Lesiones producidas por la suerte de varas I – Julio Fdez Sanz y Juan Villalón González-Camino, en La salvajada de la lidia (Blog Veterinario)).
Todo esto para que el torero pueda brindar la expresión artística que se supone debe tener este espectáculo. Un solo puyazo podría destrozar al toro, por eso se hace en tres tiempos “para mayor goce de la afición.”
Dependiendo del lugar en el que se produce el puyazo, se generan importantes y muy graves lesiones. La gran mayoría de las veces los puyazos no se produce en el morrillo del toro, donde se lesionan los músculos de la cabeza, sino en la llamada región de la cruz, donde se encuentran los músculos y cartílagos que unen ambas extremidades entre sí y al tronco, y que nada tienen que ver con los músculos extensores o elevadores de la cabeza, y sí mucho con la unión muscular de ambas extremidades, restándo movilidad y dificultando la locomoción del toro.
Al picar en la zona de la cruz o más trasero, se han llegado a fracturar apófisis espinosas de vértebras torácicas, se han dañado vasos sanguíneos que irrigan músculos importantes para la locomoción, se han lesionado o seccionado ramas dorsales de nervios de nervios espinales, que pueden producir y producen en ocasiones cojeras transitorias o pérdida de manos por inhibición refleja del plexo braquial, que es el centro nervioso del que parten los nervios que inervan toda la extremidad anterior, perdiendo muchos animales una o las dos manos por dicha lesión nerviosa.
Los puyazos traseros o caídos pueden llegar a perforar la pleura y afectar al pulmón, pues la distancia entre la piel y la pleura a este nivel es muy pequeña, y se puede llegar a producir neumotorax con la consecuente insuficiencia respiratoria (Lesiones producidas por la suerte de varas II - Julio Fdez Sanz y Juan Villalón González-Camino, en La salvajada de la lidia (Blog Veterinario)).
En cada puyazo (cada vez que la puya ha perforado la piel), se ocasionan heridas que suman unos 21 cm de media, con trayectorias de más de 30 cms. de profundidad. Si la puya desde la punta de la pirámide hasta la cruceta mide 8,7 cms, llega a entrar hasta casi 4 veces su longitud.
Este hecho se produce al picar en zonas blandas, en las que la puya penetra con poca dificultad, y al barrenar o efectuar el picador la acción del “mete y saca”, unido a la contracción de la musculatura del dorso del animal al apretar contra el caballo, ha producido que al sacar la puya el picador, el orificio que se produce es muy una vez distendida la musculatura es muy superior en longitud a la porción de puya que ha entrado bajo la piel del toro (Lesiones producidas por la suerte de varas III -Julio Fdez Sanz y Juan Villalón González-Camino, en La salvajada de la lidia (Blog Veterinario)).
Y el trabajo que realizan los banderilleros es aún peor…
Las banderillas aseguran que la hemorragia siga, intentan colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado con los ganchos de metal.
El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función.
Algunas tienen un arpón de 8 cm, y se les llama “de castigo”, se las clavan cuando ha logrado evadir la lanza del picador. Las banderillas prolongan el desgarre y ahondamiento de las heridas internas.
No hay límite al nº de banderillazos: tantos como sean necesarios para desgarrar los tejidos y la piel del toro…
Y aún queda la espada…
El toro es atravesado con una ESPADA de 80 cm de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc., según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal de hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre.
A la hora de matar, si el toro corre con un poco de suerte muere de una estocada, pero no como se piensa de una estocada al corazón si no que la espada penetra pulmones y diafragma, a veces una arteria mayor, y de ahí la hemorragia que se aprecia del hocico y de la boca. A veces mueren ahogados en su propia sangre…
Y todavía más tortura y sufrimiento…
Lo rematan con la PUNTILLA de 10 cm. con lo que intentan seccionarle la médula espinal, a la altura de las vértebras atlas y axis.
El toro queda así paralizado, sin poder siquiera realizar movimientos con los músculos respiratorios, por lo que muere por asfixia, muchas veces ahogado en su propia sangre, que le sale a borbotones por la boca y la nariz.
No podemos ser indiferentes a todo este dolor…
Antonio Gala, escribió en el dominical de El País un 30 de julio de 1995, un artículo en el que confesaba su “conversión” a anti-taurina con estas palabras: “…Y de repente [el toro] miró hacia mí. Con la inocencia de todos los animales reflejada en los ojos, pero también con una imploración. Era la querella contra la injusticia inexplicable, la súplica frente a la innecesaria crueldad…”-
Según Schopenhauer, “la conmiseración con los animales está íntimamente unida con la bondad de carácter, de tal manera que se puede afirmar que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona”.
Sólo los psicópatas pueden disfrutar con el dolor de otros seres vivos…
Pero todavía el bochorno y el salvajismo de este espectáculo de sangre y oropel puede alcanzar “el más difícil todavía”…
En el siguiente video, en el que se muestran escenas de una novillada sin picadores que tuvo lugar en Valladolid, en julio de 2009, la aberración de este esperpento y la tortura cruel llegaron a su máxima expresión, con animales que se caen solos, y parecen drogados. Tras su visionado, la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT) sospechó que “estos animales o bien estaban bajo los efectos de algún fármaco que limitaba su motricidad o bien, que no se encontraban en perfectas condiciones de salud, y más teniendo en cuenta que la novillada era sin picadores, lo que podría justificar hasta cierto punto las numerosas caídas y falta de estabilidad“. Apuntaban asimismo, la actuación lamentable de los banderilleros y de los subalternos encargados de apuntillar a los novillos, y al matador del quinto, que necesitó cinco estocadas y diez descabellos para someter al animal.
Aquí no vereis las imágenes insulsas de cartón piedra de las corridas televisadas… Aquí vereis de cerca al animal, podreis sentir su dolor y oler su sangre, podreis ver cómo se desdibuja su hermosa y orgullosa silueta en una lenta agonía de temor y sufrimiento, pintando la barbarie humana en un cuadro esperpéntico de sangre y arena, heredero de la naturaleza crítica de los dramáticos grabados de Goya.
Es para sentir indignación, vergüenza y bochorno ante lo cruel, bárbara y patética que puede llegar a ser la mal llamada especie humana.
Si quereis aportar vuestro granito de arena y protestar ante semejante abuso, sabed que el día 28 de marzo se ha convocado una gran manifestación en Madrid para protestar por esta declaración de BIC realizada deprisa y corriendo, a la que han seguido la de otros presidentes autonómicos y cuyo único fin es la protección voraz e irracional del mayor y más cruel y sangriento esperpento de este país, la Tortura Nacional.
A las 12 de la mañana en la Plaza de la Villa, las diversas asociaciones que han convocado (ADDA, ALBA, Altarriba, Amnistía Animal Madrid, ANDA, AnimaNaturalis, ANPBA, CAS International, Ecologistas en Acción, Equanimal, FAA, FAADA, FAPAM, FEBA, Libera!, PACMA y PROA) y otras muchas más que se unirán estos días, pedirán la protección y el respeto para estos nobles animales, denigrados, torturados sin piedad para la diversión de algunos.
Su manifiesto lo podeis leer aquí, en la página de la plataforma.
Y por último, para dar cuenta poética de esta barbarie os dejo con “La memoria del llanto” del periodista y escritor Francisco González Ledesma, una reflexión sobre el futuro de la lidia, que publicó en el diario El País.
La memoria del llanto
Perdonen si empiezo con una confidencia personal: yo, que soy contrario a los toros, entiendo de toros.
Durante años, cuando me recogieron en Zaragoza durante la posguerra, traté casi diariamente con don Celestino Martín, que era el empresario de la plaza.
Eso me permitió conocer a los grandes de la época: Jaime Noain, El Estudiante, Rafaelillo, Nicanor Villalta.
Me permitió conocer también, a mi pesar, el mundo del toro: las palizas con sacos de arena al animal prisionero para quebrantarlo, los largos ayunos sustituidos poco antes de la fiesta por una comida excesiva para que el toro se sintiera cansado, la técnica de hacerle dar con la capa varias vueltas al ruedo para agotarlo…
Si algún lector va a la plaza, le ruego observe el agotamiento del animal y cómo respira. Y eso antes de empezar.
Vi las puyas, las tuve en la mano, las sentí. El que pague por ver cómo a un ser vivo y noble le clavan eso debería pedir perdón a su conciencia y pedir perdón a Dios.
¿Quién es capaz de decir que eso no destroza? ¿Quién es capaz de decir que eso no causa dolor?
Pero, claro, el torero, es decir, el artista necesita protegerse. La pica le rompe al toro los músculos del cuello, y a partir de entonces el animal no puede girar la cabeza y sólo logra embestir de frente.
Así el famoso sabe por dónde van a pasar los cuernos y arrimarse después como un héroe, manchándose con la sangre del lomo del animal a mayor gloria de su valentía y su arte.
Me di cuenta, en mi ingenuidad de muchacho (los ingenuos ven la verdad), de que el toro era el único inocente que había en la plaza, que sólo buscaba una salida al ruedo del suplicio, tanto que a veces, en su desesperación, se lanzaba al tendido.
Lo vi sufrir estocadas y estocadas, porque casi nunca se le mata a la primera, y ha quedado en mi memoria un pobre toro gimiendo en el centro de la plaza, con el estoque a medio clavar, pidiendo una piedad inútil. ¡El animal estaba pidiendo piedad…! Eso ha quedado en la memoria secreta que todos tenemos, mi memoria del llanto.
Y en esa memoria del llanto está el horror de las banderillas negras. A un pobre animal manso le clavaron esas varas con explosivos que le hacían saltar a pedazos la carne. Y la gente pagaba por verlo.
El que acude a la plaza debería hacer uso de ese sentido de la igualdad que todos tenemos y darse cuenta de que va a ver un juego de muerte y tortura con un solo perdedor: el animal.
El peligro del toreo, además de inmoral como espectáculo, es efectista, y si no lo fuera, si encima pagáramos para ver morir a un hombre, faltarían manos y leyes para prohibir la fiesta.
Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos.
¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos?
Perdonen a este viejo periodista que aún sabe mirar a los ojos de un animal y no ha perdido la memoria del llanto.
Creo, que queda poco por añadir, tan sólo pensar detenidamente en todo lo que conlleva este sangriento y cruel esperpento de fiesta y actuar para abolirlo…



























Em cuestiones de toros, cultura y suerte de varas, Don Juan Carlos I ………………….
Majestad…………………¡¡¡ PORQUÉ NO TE CALLAS !!!
No se puede decir más alto ni más claro, Boss, chapeau !!!!!
La sociedad española tiene una serie de caracteristicas que la describen perfectamente, normal que luego pasen cosas que no deberian extrañarnos por cierto, ¿que se puede esperar de una sociedad que se reune y paga por ver como se tortura a un animal?.
Poco, se puede esperar mas bien poco por no decir nada. El problema es que mientras se mueva monton de dinero y cuyo dinero de para mantener callado a cualquier politico que se le pudiera ocurrir prohibir la fiesta nazional, pues que nadie espere que esto se prohiba.
Que bien que lo has descrito Alvaro. ” Fiesta NAZIonal “
De verdad que no aguanto vivir en un país de salvajes descerebrados.
Que excelente post!
Pido tu permiso para compartirlo en facebook.
La barbarie solapada bajo excusas deja al descubierto la poca evolución que aún presentamos los humanos, que no hemos podido desterrar de nuestro interior el instinto irrefrenable de asesinar y torturar!
Y al no poder hacerlo con nuestro prójimo lo hacen con los indefensos.
“…Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos…”
A esto me refiero, si a esas bestias les quitaran las leyes, no dudo ni por un segundo que lo harían con seres humanos nuevamente!
Libre eres de compartirlo. Un saludo