Y sí, una cosa está clara… el sistema no funciona, la ley D´Hont es a todas luces injusta y nada democrática.
Un incremento JUSTIFICADO del congreso (lo puntualizo porque ya sabemos como es la partitocracia) con cambio de ley electoral, podría ser plausible, y podríamos tener una cámara mayor, realmente representativa de los VOTOS ciudadanos. Así podríamos eliminar el senado.
Y efectivamente, los dos grandes partidos no van a querer… pero yo sinceramente no me “imagino” el destino de este país si no acomete reformas profundas, comenzando por su sistema electoral y su propia estructura política y administrativa.
Ahora mismo, el sistema partitocrático con sus gobiernos de taifas es el verdadero cáncer de este país. Y más que plantear la famosa “reforma laboral”, lo que tendrían que hacer sería plantear una renovación en el ámbito político, una reforma de todo el sistema… Eso sí que sería ahorrar, y no quedarse sin sacar “cuatro” plazas de inspector o “mil” de policía que al final lo único que hace es repercutir en el engranaje de la administración y al final en el ciudadano.
Porque quienes realmente son una sangría para el sistema son la corte de políticos y politiquillos, los “asesores”, todos con sueldos estratosféricos, despilfarrando a diestro y siniestro porque son gente que no le cuesta nada ganarlo… Ellos son los que tienen que recortarse !!! ellos son los que despilfarran !!
Pero no… para 2010 no sacan plazas de funcionario y ya este año, que fueron la mitad que el anterior, ni cubren jubilaciones ni nada de nada… Con eso solucionan todos los problemas de España… olé!!!… eso sí luego a colocar interinos y mientras en las autonomías a hacer lo que les da gana…
En fin… que este país se está convirtiendo en todo un marrón… habrá que coger la maleta y marcharse a Alemania o a Inglaterra… en realidad, cualquier país serio vale.
]]>Pues en este momento, en la política española, uno de centro es uno que no vale ni para la derecha, ni tampoco para la izquierda. Es decir, ambizurdo.
Los viejos clichés polarizados de izquierda-derecha, así como los de clase trabajador-empresario poco a poco tienden a romperse, porque la actual coyuntura está aflorando a trabajadores de derechas, empresarios de izquierdas, etc. Esa falta de identificación ideológica y de clase en las personas nace por la mediocrización de las estructuras políticas y sindicales tradicionales. Sólo hay que ver como el PSOE (presunta izquierda) ha ido al rescate de los bancos y ha subido los impuestos. Luego, para darse una pátina de progre, ha ido repartiendo limosna a los PLD (parados de larga duración).
Yo particularmente abogo por una nueva bipolaridad: los teóricos y los prácticos. Los unos piensan en cómo hacer andar a un país sin lograr moverlo, y los otros lo hacen andar, aunque sea a hostias (en el sentido figurado de la palabra) con ideas heterodoxas, por decirlo suave.
Yo, como vereis por aquí por mis comentarios, soy de los segundos, de esos que cuando ven que algo no funciona, le da la vuelta como un calcetín para probar algo nuevo. Ese espacio llamado “centro” es una zona morada (entre los rojos y los azules) que debiera ser ocupada por un partido tecnócrata de marcado tinte racionalista. Muchas veces una buena política de derechas es beneficiosa para las clases trabajadoras más orientadas a la izquierda, así como qeu en ciertas ocasiones, una política marcadamente social y progresista trae riquezas a las clases pequeñoburgeuesas y emprsariales orientadas a tesis más de derechas. La presencia de ese tercer partido “bisagra” que se le suele llamar, es beneficiosa siempre, porque es la “garantía” de facto de que no hay mayorías absolutas, evitan que se dependa de nacionalismos regionales, y que gobierne quien gobierne, si el que tiene la llave es un partido con la cabeza sobre los hombros, las leyes tendrán ese carácter pragmático que al final es el que deja poso en el gobierno de un estado.
En cualquier caso, habría que ir pensando en una reforma del congreso, a fin de evitar la regionalización de la cámar alta. No es normal que en las provicias pequeñas haya uqe sacar un 30% de votos de la provincia para tener un parlamentario, mientras que en otras se reparten 20 escaños por el volumen de población. La manera de hacer eso es hacer un “supercongreso” de 700 parlamentarios, de manera que los 350 actuales se doblen. 350 que se elijan a distrito único de toda españa, para que si, por ejemplo, Izquierda Unida tiene el 7% de los votos válidos, tenga 25 escaños asegurados. y los otros 350 se reparten como hasta ahora para que, aquellos escaños obtenidos por “concentración de votos” también tengan adecuada voz en el parlamento español. En ese momento, el parlamento pasa a estar equilibrado y con un reparto más justo.
El actual reparto de escaños no se va a cambiar por una razón sencilla: SIEMPRE beneficia a los dos partidos más importantes. Ya puede sacar IU un 20% de votos en la provincia de Soria, que como PP tenga el 45% y el PS el 35%, los tres escaños se quedan repartidos proque sólo hay tres escaños en juego. Al final, que IU se quede rozando el palo en las asignaciones de escaños por la Ley d’Hont es que los gordos se llevan los escaños (es decir, los sueldos, las pensiones, las dietas, el business class en los aviones), lo que acaba redundando en una regresión de los partidos pequeños y trasvasando votos a los grandes. Por eso no lo piensan cambiar. Pura aritmética (parlamentaria).
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